Sería un error aceptar las pizarras digitales interactivas

Hace unos días llegaron a los centros de Educación Secundaria Obligatoria de Castilla-La Mancha cientos de costosas pizarras digitales interactivas (PDI); para más inri, parece que en breve también recibiremos miles de netbooks. Ante los inútiles, contraproducentes y agresivos recortes educativos -que ya sufre una ingente cantidad de profesores despedidos y alumnos que ven estupefactos cómo empeora su atención educativa- considero este caprichoso despilfarro económico como un insulto a la inteligencia, un intento de humillación al profesorado despedido o, lo más probable, la constatación del jugoso negocio que han facilitado algunos políticos bien intencionados -pero mal asesorados- a una empresa extranjera que en estos momentos debe de estar frotándose las manos con avidez.

Empecé a usar la PDI allá por el año 2004, cuando poca gente había oído hablar de esta tecnología educativa. Era tan novedoso que hasta algunos periódicos acudieron a mi clase para hacer fotografías. Pasados ocho años puedo decir con absoluta certeza que la PDI es un prescindible capricho que no aporta ninguna mejora significativa en la calidad educativa. Lo que sí que aporta, sin lugar a dudas, una gran mejora en el proceso de enseñanza-aprendizaje es el uso de un barato videoproyector conectado al ordenador (ambos conforman una pizarra-digital-a-secas) con conexión a Internet; esto ya lo tenemos desde hace varios cursos. Todo lo demás son vistosos juegos pedagógicos ineficaces, filigranas llamativas pero improductivas y carísimas tecno-modas pasajeras.

Según este estudio, alentado por una empresa privada, las ventajas de la PDI serían cuatro, fácilmente refutables como muestro a continuación:

1) Se escribe directamente sobre la propia pizarra, igual que con la pizarra convencional. Lo que aumenta es la sencillez de su uso.

No alcanzo a comprender la ventaja educativa que supone escribir directamente en la pizarra táctil frente a escribir sencillamente en el teclado del ordenador, más si cabe si la diferencia entre una u otra opción es de cientos de miles de euros. Es perfectamente posible intercalar los paseos por la clase y escribir en el teclado.

2) Es más ecológico, puesto que se envía la información por e-mail y se utilizan punteros específicos o el ordenador.

Esta razón es de todo punto irreal, pues no supone diferencia alguna con la pizarra-digital-a-secas y, además, los costes energéticos de uso y de fabricación son, a buen seguro, más perjudiciales para el medio ambiente que los que suponen el uso exclusivo de papel. Hay que decir además que el papel se sigue utilizando porque no todos los alumnos tienen Internet en casa. Si alguien conoce algún estudio definitivo sobre la contaminación de unos y otros, agradecería que lo compartiera con nosotros.

3) Se traslada a cualquier lugar, sin necesidad de videoproyector. Un profesor/a puede preparar los ejercicios en el despacho y luego usarlos en el aula, además de usar clases a distancia (en tiempo real) a través de Internet.

Esta razón queda obsoleta porque hoy en día los profesores innovadores tienen sus materiales didácticos en la nube a la que se puede acceder desde cualquier dispositivo, en cualquier lugar del instituto o del mundo, sin necesidad de estar transportando físicamente sus contenidos. De este modo la pizarra-digital-a-secas puede estar instalada en una clase y, además, no pasa nada porque uno cargue con ella de un aula a otra: en todos estos años jamás he sufrido una contractura.

4) Es idónea para personas con dificultades de motricidad o discapacidad visual, ya que permite controlar cualquier aplicación de ordenador y hacer anotaciones desde su propio asiento y ver lo proyectado en una gran pantalla aunque se escriba a una escala 1:1 en el Tablet monitor.

Esto también se puede hacer con la pizarra-digital-a-secas, infinitamente más barata. Obviamente también se puede con la pizarra de tiza si el alumno pide al profesor que escriba con letra más grande.

Comprar pizarritas de precios elevados (aunque mienta diga este señor que nos salen gratis) y cuyo mantenimiento también es desmesuradamente caro, supone una declaración de guerra (entiendan la hipérbole aquellos que se aferran a mis recursos estilísticos para censurar mis escritos) a los miles de profesores despedidos este curso y a los que van a echar el que viene. Es una hiriente risotada en la cara de los docentes en activo cuya ratio de aula aumentará desmesuradamente con el consiguiente deterioro de su eficacia educativa. Es una afrenta a los padres que verán impotentes cómo sus hijos, sobre todo aquellos que presentan mayores dificultades conductuales y de aprendizaje, estarán peor atendidos contraviniendo el importante mandato moral de John Rawls que afirma que “los que están peor tienen que estar mejor“.

Me sumo a la propuesta de algunos profesores que sugieren a los centros educativos que  devuelvan las PDI a la Consejería de Educación. No basta con redactar argumentados escritos reivindicativos porque caen en saco roto y tampoco es válido almacenar las pizarras en algún rincón olvidado del centro escolar porque carece de repercusión alguna. Lo moralmente responsable sería colapsar la Consejería con sus cientos de pizarras porque no hacerlo nos convertiría en cómplices de la irracionalidad; además los estudiantes estarían aprendiendo con nuestra actitud condescendiente un lamentable currículo oculto: la sumisión, el servilismo, la insolidaridad, la falta de compromiso firme y sincero con el sistema educativo, el desdén, la indiferencia y el egoísmo.

Esta propuesta nada tiene que ver con el ludismo porque considero que la buena tecnología no fulmina puestos de trabajo sino que los incrementa y mejora; llevo años investigando con las tecnologías educativas y sé a ciencia cierta que bien utilizadas son cruciales para mejorar la calidad educativa; la propuesta de despreciar estos armatostes es porque, aparte de suponer una merma económica, son incapaces de reemplazar el trabajo que vienen realizando concienzudamente los profesores -ahora despedidos- con los alumnos; los jóvenes necesitan seres humanos que se pongan con ellos a trabajar codo con codo, con papel, con bolígrafo y, solo cuando haya dinero para no despedir docentes, con pizarritas y ordenadores que ayuden a motivarles. Pero entregar pizarras y echar profesores es tan ridículo como tener ingredientes sin cocinero.

Para saber más y menear: “Un ‘camiseta verde’ se cuela en Telemadrid“.

Para terminar les dejo con la contundente carta a los padres del IES Cañada de las Eras:

Estimados padres y madres de alumnos/as del IES Cañada de las Eras:

Queremos informarles acerca de las medidas aprobadas por los gobiernos central y autonómico en materia educativa. Como consecuencia de esas medidas, pueden producirse en nuestro Instituto cambios que afectan muy directamente a sus hijos:

  • Aumenta el número máximo de alumnos por clase: en Secundaria pasa de 30 a 36 alumnos. Esto podría suponer en nuestro centro la desaparición de un grupo en cada nivel y la masificación de las aulas, por lo que será más difícil atender de manera individualizada a las necesidades de aprendizaje de cada alumno.
  • Desaparecen los apoyos y desdobles que reciben muchos de sus hijos como consecuencia del aumento dehorario lectivo del profesorado entre 3 y 6 horas semanales, ya que dicho aumento supondrá la disminución de miles de plazas de plantilla en los centros (en nuestro IES se perderán varias decenas) y despidos o desplazamientos masivos de docentes. Cada profesor tendrá que atender entre 30 y 70 alumnos más.
  • Cuando se produzca baja por enfermedad de algún docente, sus hijos no recibirán clase ni avanzarán contenidos de las materias correspondientes, puesto que esa baja no será cubierta hasta pasadas dos semanas (o más).
  • Se recorta en cada centro la oferta de estudios post-obligatorios, al congelar las modificaciones legales de los títulos de F.P. y reducir las opciones de Bachillerato: esto perjudica a los alumnos que finalizan la ESO y tendrán que desplazarse a otro centro educativo para proseguir estudios.
  • Suben de manera significativa las tasas universitarias: supone dificultar a muchas familias el acceso de sus hijos a la universidad. También se planifica la supresión de muchas titulaciones universitarias.
  • Descienden los presupuestos de educación, a nivel estatal (21,9%) y autonómico (13%), a lo que hay que sumar los miles de euros que aún se nos deben del año pasado; lo cual afectará gravemente al funcionamiento del centro, pues supone disminución de recursos didácticos y problemas para pagar la calefacción, hacer fotocopias, suministrar materiales para las prácticas, etc.

Los docentes del IES Cañada de las Eras queremos poner de manifiesto que estas medidas condicionan el desarrollo del proyecto educativo del centro y van a deteriorar gravemente la calidad de la enseñanza que reciben sus hijos, de forma directa e indirecta. Como profesionales de la educación, compartimos con ustedes nuestra preocupación por esta situación.

Siempre estando a su disposición, reciban un cordial saludo.

En Molina de Segura, a 3 de mayo de 2012.

Firmado: Claustro de profesores del IES Cañada de las Eras.

Apartheid sanitario

Desde un punto de vista egoísta es malo que no curen a los inmigrantes “ilegales” porque muchas enfermedades, como la tuberculosis, se contagiarán a los ciudadanos “legales”; pero lo moralmente decente es razonar en los términos que plantea mi amigo Pepe Ramírez:

Queridos familiares y amig*s:

Como sabéis  paso  unas doce horas a la semana en el Hospital acompañando a mi madre mientras se dializa. Eso me permite estar en contacto con la enfermedad y los enfermos. No puedo imaginar la angustia que tienen los inmigrantes que tienen que pasar por diálisis que se ven amenazados en un próximo futuro por no poder recibir otra asistencia que la de urgencias. Como ellos, otros enfermos de otras enfermedades cuya falta de tratamiento supone la muerte. Como ciudadano español yo no quiero ser responsable de eso y por eso he firmado la carta al Sr. Presidente de Gobierno que promueve una monja con experiencia en África. Muchos de vosotros sois mis amigos y familiares. Os ruego que veais el enlace siguiente:

http://actuable.es/peticiones/queremos-salud-tambien-los-inmigrantes-apartheidsanitario
os informéis y actuéis según os parezca. Mi intención no es religiosa aunque lo promueva una monja. Tampoco con esto pretendo promover una acción de política partidaria. Se trata sólo de un gesto humanitario.

He conocido dos trasplantados inmigrantes que viven gracias a la sanidad española. Con uno hablé mientras esperaba a ser llamado para ser trasplantado. Estaba agradecido, ilusionado y algo nervioso. Al hermano de otro tuvimos que tranquilizarlo mientras su hermano estaba en quirófano. Nos besaría los pies a los españoles. Con el tiempo conocí al hermano trasplantado que cuando pudo salir del aislamiento venía a vernos por encargo de su hermano y compartí con él algunas tardes. No me podría perdonar que hubieran muerto por no no hacer yo nada. Ellos también son mis amigos y, como sabéis, mi patria, además de España, es el mundo entero. Estoy dispuesto a pagar algo más de impuestos para que no ocurra en España lo que la monja llama apartheid sanitario.

Puedes difundir este mensaje libremente, incluso con mi nombre.

Un abrazo

Pepe Ramírez

Las Noches Blancas: Viajes y el español en la maleta

Se puede ver el programa completo de “Las noches blancas” en este enlace de Telemadrid. Mi intervención es a partir del minuto 25. Me descamiso en el minuto 43 para mostrar la camiseta de la #mareaverde. Lo más importante es comunicar -a los que aún no son conscientes- que el sistema educativo está en grave peligro porque cada vez es más intensa y despiadada la doctrina del shock. A continuación inserto la parte del programa dedicada a El español en la maleta.

Quitar

He decidido quitar el artículo en el que criticaba la existencia de un instituto de excelencia. Algunos lo han entendido como un ataque a la comunidad educativa cuando la crítica está claramente dirigida a las políticas que fomentan este tipo de centros en detrimento de otros. Cualquiera que lea los cientos de artículos de este blog comprobará que mis opiniones son absolutamente respetuosas y en este caso, sin ninguna duda, también. (Haciendo memoria habría una excepción porque el artículo “No es programa para viejos, no” sí que podría considerarse algo irrespetuoso, pero creo que es el único).

Doy las gracias a las decenas de comentaristas que educada y constructivamente han dado una visión más profunda del centro de excelencia, tanto defendiéndolo como criticándolo. Y agradezco también a mis alumnos que han entrado en el debate. A pesar de todo ha sido una experiencia de diálogo instructiva y gratificante

En cualquier caso en este blog se continuará hablando de educación y se seguirán lanzando críticas contra las dolorosas políticas educativas que se están aplicando. Como dice una amiga: estamos todos en el mismo barco.

Disculpen porque en este artículo no se permitan comentarios dado que no deseo que la polémica siga creciendo.

Defenderse del poder

Las formas de protesta deben “involucrar a muchas personas, utilizar tácticas radicales, o bien, ser particularmente innovadoras”. Pero la novedad se agota pronto, y la radicalidad provoca con facilidad la acusación de extremismo y fanatismo: de manera que, por un lado, los grandes medios sensibles a una causa tienden a estigmatizar de inmediato “las acciones más radicales” y, por el otro, “las acciones más moderadas”, que generan las mayores simpatías, raramente sobrepasan el umbral de la “noticiabilidad” que las haría interesantes para los medios”. Más lejanas aún de este umbral están las razones profundas de la protesta, que en el mejor de los casos son presentadas por los medios en la forma de eslóganes. Y aunque los líderes más conscientes de los movimientos de protesta conozcan bien los mecanismos de comunicación de masas y puedan hacer su juego, lo cierto es que la última palabra, la carta ganadora, se la guardan habitualmente las personas que controlan los medios.

Ermanno VitaleDefenderse del poder, Trotta, Madrid, 2012, p. 69.

Pensaba en estas palabras antes de que la redactora del programa de televisión en el que me descamisé durante la grabación para mostrar la camiseta de la marea verde me explicara que la razón para no emitirlo hoy, como estaba programado, es porque se ha retrasado una semana por la alteración provocada por la huelga del 29M en la que emocionantemente (eso lo digo yo) Telemadrid no emitió absolutamente nada, viéndose obligados a reprogramar el resto de semanas.