Jarrón chino de la dinastía Ching

jarron.JPGCuando volví de China no pude evitar la tentación de traerme un precioso jarrón de porcelana decorada con detalladas filigranas de vívidos colores. Uno de los puntos buenos de trabajar como profesor en otros países es que me permite conocer a sus gentes con cierta profundidad al contrario que el turista. Esto me permite relacionarme con personas, alumnos, sus familiares, colegas profesores, vecinos, etc. que aparte de brindarme su amistad me enseñan los entresijos de su cultura y, por ejemplo, me asesoran con garantías sobre lo que hay que hacer, visitar, comer y comprar en su tierra.

El anticuario me aseguró que el jarrón pertenecía a la dinastía Ching (mediados del siglo XIX). Pagué por él 60 euros, lo cual es un dineral en la China interior, pero me gustaría que alguien lo tasara y para asegurar si realmente es tan antiguo. En cualquier caso sólo por la belleza del mismo mereció la pena pagarlo. Además tuve mucha suerte porque cuando registraron mi maleta en el aeropuerto no se percataron de que lo llevaba ya que estaba protegido entre numerosos jerseys evitando con ello posibles preguntas sobre expolio del patrimonio cultural chino. No me dio tiempo a declararlo en la aduana porque llegaba tarde al avión.

En la primera fotografía pueden ver el jarrón comparado con un bolígrafo, para que observen sus dimensiones (38 cm. de alto, 60 cm. el diámetro del cuerpo, 19 cm. la diagonal de la boca y 13 cm. la diagonal de la base).

En esta fotografía pueden ver el jarrón:

En esta otra pueden ver un detalle de la filigrana:

En la última imagen se contempla lo que creo que es la firma del autor. La calidad de la fotografía deja mucho que desear, pero si alguien está realmente interesado que me lo diga y la vuelvo a hacer. ¡Ayúdenme a tasar, por favor!

Puchero caliente

La región de Sichuan, donde vivo, carece de frigoríficos, es por ello que el mal sabor de la comida que empieza a descomponerse la tapan con picantes tan fuertes que terminan anestesiando la boca pero que no libran a uno de destrozarse el estómago.

Al final uno se acostumbra y le coge hasta “el gustillo”. No en vano la cocina de Sichuan, sobre todo el pollo Cheng Du, es una exquisitez.