EL HOTEL DE LA NOVIA ACTO I
El escenario está oscuro. La puerta se abre. Entran dos hombres seguidos por dos mujeres. Las luces se encienden.
HOMBRE: ¡Después de ustedes, hermanas!
Las dos mujeres, mientras cargan con sus maletas observan toda la habitación con curiosidad.
HOTELERO: Por favor. (La mujer A deja en el suelo su maleta)
HOMBRE: (Al hotelero) ¿Dónde está el baño?
HOTELERO: (Abre una puerta) Aquí está. Venga por aquí y véalo usted mismo.
HOMBRE: (A las mujeres) ¡Después de ustedes, hermanas!
MUJER B: ¡Después de usted!
HOMBRE: (A la mujer) ¡Después de usted!
MUJER B: (A la mujer A) ¡Después de usted!
La mujer B entra primero. Después la mujer A y, finalmente, el hotelero.
HOMBRE: ¿Dónde está la luz?
HOTELERO: Ahí está, detrás de la puerta.
HOMBRE: ¿Aquí? (No encuentra ninguna luz)
HOTELERO: Justo ahí.
MUJER A: ¿Aquí?
MUJER B: No, aquí está. Creo.
HOTELERO: Por favor, permítanme. Apártense señoritas, apártense. (Al hombre) Encienda esa luz detrás de usted
HOMBRE: ¿Esta?
HOTELERO: No, la otra. Por favor señora, permítame. Siéntese señora. (Enciende la luz)
HOMBRE: Bien. Ese es el baño. Esta es la ducha. ¡Contamos hasta con un jabón especial también!
HOTELERO: La cadena funciona perfectamente también. Déjame ver… siéntese señora. Por favor, muévase. Aquí está. Esta es la cadena (tira de la cadena). Jamás encontraréis una cadena con tanta presión como esta. El agua tiene la fuerza de las Cataratas del Niágara.
HOMBRE: Eso está bien. Ningún problema con el baño.
HOTELERO: Lo demás es perfecto también. El baño es lo más importante. Esta habitación es una de las mejores del hotel.
HOMBRE: Así debe ser. Seguro que le vamos a dar mucho trabajo, ya que estas hermanas deben estar lo mejor posible. Hemos prometido a sus familias que nada ni nadie les molestará durante este viaje.
HOTELERO: Estamos para servirle. De acuerdo. ¿Van ustedes a salir?
HOMBRE: ¿Adonde?
HOTELERO: Fuera.
HOMBRE: Sí… sí, ¡después de usted!
HOTELERO: Después de usted.
HOMBRE: Usted trabaja aquí por lo que conoce mejor el camino.
HOTELERO: Usted es el invitado. Debe ir primero.
HOMBRE: Después de ustedes, hermanas.
MUJER B: ¡Después de usted!
MUJER A: ¡Después de usted!
(Las dos mujeres ponen cada una la mano en la espalda de la otra para forzarse a salir. Finalmente la mujer B consigue hacer entrar a la mujer A).
MUJER B: Esta vez tú debes entrar primero.
(La mujer B y los dos hombres siguen a la mujer A). Las dos mujeres comprueban las camas, ponen a un lado las sábanas y dan la vuelta a las almohadas.
HOMBRE: ¿Hacia dónde da esta ventana?
HOTELERO: Al jardín.
HOMBRE: ¿A dónde da el jardín?
HOTELERO: A la casa de los vecinos.
El hombre va hacia las ventanas, abre una de ellas y mira hacia fuera.
HOTELERO: (A la mujer) Acaban de cambiar las sábanas. Pueden ustedes sentirse cómodas.
HOMBRE: (Al hotelero) ¡Venga usted aquí un momento!
MUJERES: ¿Nosotras?
HOMBRE: (Al hotelero) No, usted, ¡por favor!
HOTELERO: (Va hacia el hombre). ¡Dígame usted!
El hombre susurra algo en su oído mientras señala algo fuera de la ventana.
HOTELERO: No, no. (Sonríe, luego se ríe con más intensidad y termina riendo con mucha fuerza).
De repente el hombre grita y cierra la ventana muy enfadado.
HOMBRE: No estoy bromeando.
HOTELERO: Ya le he dicho antes que no tiene que preocuparse. Nunca sucederá nada peligroso aquí.
HOMBRE: ¿Queeeeé? Esta ventana no es segura. Aquí no hay ni valla ni alambrado. ¿Qué pasaría si viniera alguien a media noche?
Las dos mujeres se miran asustadas.
MUJER A: Oh, ¿hay posibilidades de que alguien entre?
HOTELERO: No, señoras. ¿Qué pasa? Jamás ha sucedido algo semejante durante los 30 años de existencia de este hotel.
HOMBRE: Podría suceder en cualquier momento.
MUJER B: Sí señor. Podría suceder en cualquier momento. Esas desgracias suceden cuando uno menos se lo espera.
MUJER A: ¡Uffff! ¿Sobre qué están discutiendo? Me estáis asustando. (Se aproxima a la ventana). No creo que suceda nada.
HOMBRE: ¿Tiene usted otra habitación?
HOTELERO: Claro. Pero esta es nuestra mejor habitación. Escuche, caballero, hay un patio detrás de esta pared y por ahí vive mucha gente respetable. Además, esta ventana permanece cerrada casi siempre. ¿Quién podría entrar por aquí?
HOMBRE: Nunca se puede dar por seguro nada. Como ya le he dicho, deseamos hacer todo lo que esté en nuestras manos para que estas dos hermanas se sientan cómodas. Ahora, por favor, muéstrenos otra habitación, ¡si es que hay alguna!
HOTELERO: Claro que tenemos, ya se lo he dicho. Pero se arrepentirá. No será tan buena como esta habitación. Mire aquí, tiene hasta teléfono directo. (Descuelga el teléfono). ¡Escuchen hermanas! ¿Necesitan telefonear a su familia?
HOMBRE: ¡No me gustan estas ventanas!
HOTELERO: ¡Miren! Aquí está también el televisor. Nunca se aburrirán. ¿Qué canal prefieren? Tiene todos los canales ¡Sólo han de decirme cuál prefieren! A propósito, también pueden ver vídeo, si así lo desean.
HOMBRE: ¡No me gustan estas ventanas!
HOTELERO: Y este es el frigorífico. Miren aquí, tiene hasta congelador. Es una nevera muy completa. Incluso refresca el agua mucho mejor que en cualquier otra habitación de este hotel.
HOMBRE: ¡No me gustan las ventanas!
HOTELERO: Oh, olvidé decirles que hay otra ventana en este lado que da hacia el jardín del hotel. Es la vista más maravillosa del mundo. No hay ninguna otra ventana hacia el jardín en este hotel. Acérquense y echen un vistazo, acérquense señoras. ¡Miren!
HOMBRE: ¡No me gustan estas ventanas!
HOTELERO: ¡De acuerdo! Esas ventanas dan al patio trasero. ¿Cuál es el problema? Todas las ventanas de este lado dan al patio trasero. Aparte de eso ¿no puede tener en cuenta las ventajas de esta habitación? Hay una línea de teléfono directa con la cual puede contactar con cualquier lugar del mundo. La radio recibe todas las frecuencias. Esta televisión es la mejor de todo el hotel y emite películas para mayores de 18 años. Las sábanas están hechas de terciopelo. El armario tiene mucha más capacidad que cualquier otro en el hotel. Las ventanas principales dan al jardín y el baño es el mejor. ¿Qué más puede usted desear?
HOMBRE: ¡Otra habitación!
HOTELERO: (Rendido y disgustado) ¿Es esta su última palabra?
HOMBRE: ¡Por supuesto! Este no es un lugar seguro para dos señoritas respetables. Las ventanas traseras son peligrosas. Cualquiera podría trepar por la pared y entrar aquí. No hay candado para cerrar firmemente esta ventana. Se nos ha encomendado la seguridad de estas dos señoritas. No nos podemos fiar de la seguridad de esta habitación.
HOTELERO: ¡Lo que usted quiera! Hermanas, por favor, cojan sus maletas. Nos vamos a otra habitación.
Las dos mujeres se miran entre sí y toman sus maletas. La mujer B hace la cama que había desecho antes.
HOTELERO: Déjenlas ahí. Ya lo arreglaremos más tarde. ¡Después de ustedes!
MUJER B: ¡Después de usted!
HOMBRE: Ustedes primero.
Las mujeres B y A se empujan para que entre la otra primero. La mujer A hace entrar a la mujer B, después entra el hombre y finalmente el hotelero. El hotelero echa un último y triste vistazo a la habitación y apaga la luz. Se oscurece el escenario.
SIGUIENTE Sinopsis Acto 1 Acto 2 Acto 3