Filosofía y religión. Agustín de Hipona
De Rafaelrobles
La filosofía se vuelve ancilar -ancilla theologiae- (sierva de la teología).
Nace en Tagaste (Argelia) en 354 de padre pagano y madre cristiana (Santa Mónica). Muere en 430.
En Confesiones inventa la autobiografía, valoriza la subjetividad y la existencia personales ausentes de la filosofía griega.
Le preocupa el problema de la existencia del mal, e intenta encontrar respuesta en el maniqueísmo. Luego se vuelve escéptico, pero acaba profundizando en el platonismo y neoplatonismo. Se convierte al cristianismo.
El fundamento de su síntesis platónico-cristiana es la posible convergencia de razón y fe. La fe precede la razón pero la razón también es complementaria de la fe: credo ut intelligam, intelligo ut credam
Contenido |
[editar] Contexto histórico
360. Los libros comienzan a reemplazar a los rollos de pergamino
395. El Imperio romano se divide finalmente en oriental y occidental tras la muerte de Teodosio.
410. Saqueo de Roma por los godos.
428. Invasión del Norte de África por los vándalos.
430-431. Invasión de Numidia por Genserico, quien pone sitio a Hipona. El 28 de agosto de 430 muere San Agustín durante el asedio de la ciudad.
[editar] Mundo
- Todas las cosas tiene unidad, orden y forma
- Estas características son vestigia que la Trinidad dejó en las cosas
- Gracias a ellas podemos ascender del mundo a Dios, a partir de los grados de perfección que hay en el mundo
[editar] Hombre
- El hombre es persona, es decir, individuo irrepetible
- Es imagen de las tres personas de la Trinidad y de hecho es, conoce y ama
- Posee una facultad de la voluntad que es distinta de la de la razón
- La voluntad libre es aquella que elige el bien superior en lugar del inferior, es decir, vive para Dios
- El conjunto de los hombres que viven para Dios forma la ciudad celeste, el conjunto de los malvados forma la ciudad terrena
- El mal no tiene estatus ontológico, sino que nace de la confusión de un bien inferior con un bien superior
- El hombre halla sobre todo en sí la prueba de la existencia de Dios que se manifiesta como verdad
[editar] Trinidad
Implica la identidad sustancial de las tres personas.
La diferencia es tan solo de relación (el Padre tiene al Hijo pero no es el Hijo; el Hijo tiene al Padre, pero no es el Padre, etc.)
La Trinidad es:
[editar] SER. En cuanto sumo ser Dios crea
CREACIÓN
- El mundo es creado según la razón, esto es, según las ideas-paradigma que están en la mente de Dios
- Es ex nihilo sui et subiecti, esto es, Dios no actúa sobre una sustancia preexistente (suya o externa a Él) sino que crea de la nada
- Dios no crea la totalidad de las cosas como ya realizadas, sino que introduce en lo creado las razones seminales de las cosas que irán desarrollando
[editar] VERDAD. En cuanto suma verdad Dios ilumina
ILUMINACIÓN
- El alma tiene criterios de conocimiento inmutables y necesarios que vienen de Dios
- La mente de Diostiene los modelos inmutables y eternos (=ideas) de todas las cosas
- Dios, en el momento de la creación, infunde en las cosas la capacidad de manifestarse en verdades y a las mentes la capacidad de captarlas
[editar] AMOR. En cuanto sumo amor Dios beneficia
AMOR
- En el hombre, como en la Trinidad, el amor es esencial.La virtud se reduce al ordo amoris: amarse a sí mismo, a los otros y a las cosas según su dignidad ontológica.
- El amor perfecto es el donativo que tiene Cristo (Dios hecho hombre) en vértice supremo
[editar] Mapa conceptual
Ampliación del mapa conceptual sobre la filosofía de San Agustín
[editar] Recursos
[editar] Artículos
En los tiempos del Ágora de Amenábar: San Agustín y el mito de Hipatia
[editar] Vídeos
"San Agustín de Hipona" 1 2 3 4 5
San Agustín: De gran pecador a Doctor de la Iglesia 1 2 3 4
[editar] Cine
"Agostini de Ippona" (1972), dirigida por Roberto Rossellin
[editar] Varios
San Agustín. Ministerio de Educación.
[editar] Pruebas de acceso a la Universidad
Agustín de Hipona en la PAAU. Agustín de Hipona, La ciudad de Dios, XIX, cap. 23.
[editar] Bibliografía
Reale y Antiseri, Historia de la Filosofía, I, 2, Herder, Barcelona, 2010, pp. 83-118.
San Agustín, Confesiones, Alianza Editorial, Madrid, 1999. Prólogo, traducción y notas de Pedro Rodríguez de Santidrián.


