Aristóteles en la PAEG
De Rafaelrobles
El hombre, es por naturaleza, un animal cívico […] La razón de que el hombre sea un ser social, más que cualquier abeja y que cualquier otro animal gregario, es clara. La naturaleza, pues, como decimos, no hace nada en vano. Sólo el hombre, entre los animales, posee la palabra. La voz es una indicación del dolor y del placer; por eso la tienen también los otros animales. (Ya que su naturaleza ha alcanzado hasta tener sensación del dolor y del placer e indicarse estas sensaciones unos a otros.) En cambio, la palabra existe para manifestar lo conveniente y lo dañino, así como lo justo y lo injusto. Y esto es lo propio de los humanos frente a los demás animales: poseer, de modo exclusivo, el sentido de lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, y las demás apreciaciones. La participación comunitaria en éstas funda la casa familiar y la ciudad
Aristóteles, Política, trad. de Carlos García Gual, Madrid, Alianza, 1986, libro I, cap. 2, pp. 43-44.
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Cuestiones
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1. Visiones panorámicas
Esta primera cuestión es sobre visiones panorámicas de las épocas de la filosofía. Esta pregunta sirve para valorar la competencia del alumnado para integrar las respuestas dadas a lo largo de la historia a los distintos problemas filosóficos y manifestar una comprensión sistemática de la filosofía (criterio de evaluación nº 3 del Decreto 85/2008, de 17-06-2008 de la Consejería de Educación y Ciencia de Castilla-La Mancha). Es, por tanto, importante que los alumnos sepan presentar visiones panorámicas de diferentes épocas en filosofía narrando el devenir de la filosofía sin hacer una mera yuxtaposición de autores, sino mediante una exposición coherente y pensada (criterio de evaluación nº 3 del Decreto). Esta pregunta es especialmente pertinente para evaluar algunos contenidos muy generales del currículo del Decreto, como Los orígenes del pensamiento filosófico, El pensamiento renacentista, La revolución científica u Otras corrientes filosóficas del siglo XX.
Como se ha señalado anteriormente, no hay un listado de preguntas para esta cuestión, pero no se exige al alumno nada que no venga explícitamente señalado en los contenidos del Decreto. Ejemplos de esta primera pregunta:
- ¿Cuáles fueron los problemas filosóficos en el mundo antiguo y qué soluciones les dieron los filósofos de esta época?
- Presenta una visión panorámica de la historia de la filosofía desde Agustín de Hipona a la crisis de la Escolástica medieval
- Principales corrientes filosóficas y filósofos de la Modernidad
- Corrientes de filosofía en el siglo XX, con atención individualizada a la filosofía española.
El alumno debe narrar una visión panorámica de la filosofía del períoo que se le indica. Es IMPORTANTE que haya una narración donde se vea cómo unos filósofos se enlazan con otros, no ideas dispersas de autores disgregados.
En la Filosofía antigua hay que hablar de los presocráticos, Sócrates, Platón y Aristóteles.
En la Filosofía medieval hay que hablar de S. Agustín, la Escolástica, Sto. Tomás y Ockham.
En la Filosofía moderna hay que hablar del Renacimiento, ciencia moderna, racionalismo, empirismo, e Ilustración.
En la Filosofía contemporanea hay que hablar del idealismo, marxismo, Nietzsche, filosofía analítica, otras corrientes del siglo XX (con dos es suficiente) y la filosofía española.
La primera cuestión exige que el alumno narre una visión panorámica de la filosofía del periodo que se le indica. Es importante que haya una narración donde se vea cómo unos filósofos se enlazan con otros, no ideas dispersas de autores disgregados y que el alumno aplique los conocimientos que tiene a la perspectiva concreta de la pregunta. Vale 2 puntos.
2. La filosofía de un autor
En esta segunda cuestión se abordarán los filósofos que vienen en el programa. Los filósofos que explícitamente menciona el Decreto son: Sócrates, Platón, Aristóteles, Agustín de Hipona, Tomás de Aquino, Guillermo de Ockham, Maquiavelo, Descartes, Locke, Hume, Kant, Rousseau, Hegel, Marx, Nietzsche. No tienen la misma importancia en la Historia de la Filosofía. Así no se puede comparar la función de Platón en la Historia de la Filosofía con la de Ockham, por ejemplo, ni la de Kant con la de Maquiavelo. Por eso, siguiendo la terminología del decreto, en Platón o Kant es natural pedir el conocimiento de las grandes líneas de su pensamiento, mientras que en otros bastará con conocer algún aspecto relevante.
En esta cuestión tampoco hay listado de temas definido, pero los coordinadores delimitarán cuáles son las grandes líneas de los autores más importantes y cuáles los aspectos de los filósofos no tan relevantes, lo que el alumno deberá conocer y adaptar reflexivamente al perfil de las preguntas que encuentre en el examen, siendo capaz de hacer una exposición clara y ordenada.
Ejemplos de preguntas de esta segunda cuestión:
- Contraposición entre mundo sensible e inteligible en Platón
- ¿Cuál debe ser la relación entre la Iglesia y el poder civil en Ockham?
- La razón teórica y la razón práctica en Kant
- ¿Cómo argumenta Descartes el cogito ergo sum a partir de la duda metódica?
La segunda cuestión exige del alumno la exposición ordenada de lo que se le pregunta acerca de los filósofos del programa. Teniendo en cuenta la imposibilidad de tiempo y espacio para exponer la totalidad de la cuestión, el alumno será juzgado por lo que pone, no por lo que deja sin poner; lo importante es que aborde la pregunta exponiendo ideas relevantes del autor. Si el alumno en el examen va saltando de una idea a otra sin enlazarlas se puede poner hasta 1’5. Sólo cuando la respuesta esté organizada con coherencia se le podrá calificar con 2 puntos.
3. La filosofía de un autor
Igual que la anterior pero referida a otra época y otro bloque de contenidos.
Los criterios serán los mismos que en la cuestión 2ª.
Vale 2 puntos.
4. La filosofía de un autor
Igual que la anterior pero referida a otro filósofo distinto de los dos anteriores.
Los criterios serán los mismos que en la pregunta 2ª, pero la pregunta será sobre un contenido más corto y su valor será 1. Si va saltando de una idea a otra sin enlazarlas se puede poner hasta 0’75. Sólo cuando la respuesta esté organizada con coherencia se le podrá calificar con 1 punto.
5. Comentario de texto
Con respecto al texto: sitúa al autor en su momento histórico, señala el tema o el problema del texto, indica las ideas principales, muestra las relaciones entre ellas y explícalas. Analiza la vigencia del texto en la actualidad
Valor total de la cuestión: 3 puntos. Repartidos de la siguiente forma:
Sitúa al autor en su momento histórico: 0,25 puntos
Filósofo griego del siglo IV a.C., maestro de Alejandro Magno y discípulo de Platón. Más información.
Señala el tema o el problema del texto: 0,25 puntos
El hombre como ser social.
Indica las ideas principales: 0,5 puntos
El hombre es un ser cívico por naturaleza.
La naturaleza nos ha dado el lenguaje.
Los seres humanos, a diferencia de los animales, son los únicos que tienen sentido de lo justo y de lo injusto, lo que se comunica con palabras. No sólo comunican sensaciones como sí hacen los animales.
El origen de la sociedad deriva de la participación comunitaria sobre el tema de la justicia.
Muestra las relaciones entre ellas: 0,5 puntos
(Respuesta según Sarrión (2010). El texto parte de una afirmación: la naturaleza social del hombre. Aporta como prueba de ello que la naturaleza no hace nada en vano y nos ha dado la capacidad de tener un lenguaje y de comunicarnos con otras personas. Por tanto, la existencia del lenguaje articulado, simbólico, frente a la simple voz de los animales, demuestra nuestra sociablidad.
La principal diferencia entre el lenguaje animal y el humano es que este tiene como objetivo que podamos comunicarnos sobre lo justo y lo injusto. En conclusión, las consideraciones que hacemos en común sobre la justicia originan la sociedad.
Explícalas: 1 punto
(Respuesta según Sarrión (2010)). La primera idea del texto es uno de los apoyos fundamentales de la teoría ética y política de Aristóteles: en la naturaleza del ser humano está el vivir en sociedad; somos animales cívicos.
Como todos los seres naturales, el ser humano tiene un fin propio, la felicidad, pero solo conviviendo en sociedad podemos alcanzarlo. Necesitamos de los demás; por eso se crearon las familias y luego las aldeas. La unión de estas dio lugar a la ciudad (polis), la única que es autónoma y autosuficiente, autárquica; sólo en ella el hombre puede alcanzar su perfección y vivir una vida plenamente humana.
La pueba de que el ser humano es un ser social más que cualquier otro ser vivo radica en que el lenguaje es un instrumento de comunicación exclusivamente humano, y si la naturaleza nos ha dotado de tal instrumento es por alguna razón, ya que todo en ella tiene una finalidad.
También los animales pueden comunicar, tiene voz, pero solo pueden comunicar sensaciones (placer, dolor, etc.). Por el contrario, el lenguaje simbólico nos da la posibilidad de comunicarnos con un nivel de complejidad mucho mayor.
En este contexto, podemos entender las diferentes funciones del alma: la nutritiva (propia de las plantas), la sensitiva (propia de los animales) y la racional (humana).
El sentido de lo bueno y de lo malo nos distingue de los animales, por lo que la moral es un ámbito exclusivamente humano, lo que nos define frente a los demás seres vivos. Ese ámbito se deriva de nuestra razón y de nuestro lenguaje.
La comunicación entre los individuos y, en especial, las consideraciones sobre la justicia y la bondad fundan la sociedad. Una ciudad se define por las leyes que la rigen, por su idea de la justicia, la cual se deriva de sus ciudadanos. Así queda patente la unión entre ética y política en Aristóteles.
Vigencia en la actualidad: 0,5 puntos
(Respuesta de Sarrión, (2010, p. 20)). La idea de que el hombre es un ser social por naturaleza podría ser defendida en la actualidad, tal vez, en mayor medida que en cualquier otro momento histórico.
No somos independientes, autónomos, no podríamos sobrevivir aislados de los demás. Aunque debemos preguntarnos si, hoy en día, dependemos de la convivencia con otros seres humanos o si dependemos sobre todo de la tecnología y de los múltiples objetos que facilitan nuestra existencia.
La vida en la ciudad permite que podamos satisfacer las necesidades básicas y también hace posible el acceso a la cultura, que es un producto social. Por eso, para Aristóteles, el hombre debía vivir en sociedad, para poder satisfacer necesidades no solo, ni fundamentalmente, materiales. El problema es que, actualmente, nuestra dependencia de muchos de los avances técnicos supone una limitación a nuestra autonomía, pues estos pueden llevar a tiranizarnos.
Ciertamente, necesitamos relacionarnos con otras personas, pero cuando observamos el uso que hacemos del lenguaje cabe preguntarnos si los múltiples medios que hoy están a nuestro alcance contribuyen a hacer más superficial y carente de contenido la comunicación humana.
Es cierto que, también hoy en día, reflexionamos sobre lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto: la moralidad sigue siendo el rasgo que no diferencia del resto de animales. No obstante, no parece que en nuestra sociedad se mantenga la prioridad de lo social y lo común sobre lo individual, prioridad incuestionable en Aristóteles.
Bibliografía
Para entender mejor el texto es necesario leer los dos capítulos siguientes: Política de Aristóteles, I, caps. I y II. Alianza Editorial, Madrid, 1998.
Sarrión Mora, A., Textos de filosofía para las pruebas de acceso a la universidad, Madrid, Anaya, 2010.
