Concepciones filosóficas del ser humano

De Didáctica de la Filosofía

"El suicida" de Édouart Manet (1832-1883)

Contenido

Ser humano

Según el sistema de Linneo los seres humanos son animales que pertenecen al género Homo (en él no hay otros aparte del ser humano) y a la especie Homo sapiens. Surgió hace menos de un millón de años.

Aristóteles reconocía nuestra semejanza con los animales al situarnos junto a ellos en la cadena del Ser, por debajo de Dios y los ángeles.

Con el evolucionismo se demostró la descendencia del ser humano de otros organismo. Nuestro parentesco con los grandes simios es claro.

Hay diferencias biológicas entre los miembros de las diversas razas así como entre los machos y hembras. Estas diferencias apenas se pueden estudiar pese a las rotundas afirmaciones de trascendencia de la gente de derechas y las manifestaciones de intrascendencia de la gente de izquierdas.

Lo que nos ha hecho triunfar es nuestra capacidad para interactuar socialmente con nuestros compañeros. pese a las guerras la tasa de violencia entre humanos es menor que el promedio contabilizado entre leones.

Antropología filosófica

Es un campo más especulativo que la antropología-a-secas porque se interesa por la esencia del hombre, por lo que es específicamente humano. Su pregunta última es "¿qué es el hombre?

Se asemeja más a la Filosofía que a la Antropología cultural

La mujer yemení de Samuel Aranda

Fotografía de Samuel Aranda, ganadora del World Press 2011

La foto premiada muestra a una madre cubierta por un velo integral de la que apenas vemos su nariz y las manos, enfundadas en guantes de látex, que sostienen a un familiar herido durante la represión de las manifestaciones en Yemen. “Esa imagen está tomada en las puertas de una mezquita en Saná, tras una manifestación en la que francotiradores del Gobierno mataron a 10 personas e hirieron a otras tantas", relata Aranda. "La mujer que aparece en la imagen está esperando a recibir asistencia sanitaria. Allí estuvo sentada durante unos segundos antes de poder entrar. Instantes después, se llevaron al herido. Pertenece a una serie de cuatro o cinco fotogramas. Recuerdo el caos del momento, todo el mundo estaba gritando…".

Un instante de piedad, de ternura y de recogimiento, pero en el que la mujer aparece "con una entereza brutal", según Aranda. Lo cual contrasta con la imagen habitual de la mujer en esos países. "Estamos acostumbrados a ver a mujeres llorando en las imágenes que nos llegan del mundo árabe. Esta foto muestra algo diferente", afirma.

"Ella no llora ni grita, sostiene al familiar entre sus brazos mientras espera a ser atendida. Refleja la fortaleza de la mujer. No es tan raro. Creo que la imagen que tenemos en los países de Occidente de la mujer del mundo árabe como una persona oprimida no es del todo cierta. En Yemen, en la plaza donde se sucedieron las grandes manifestaciones, las líderes de la revolución son mujeres. En la sociedad yemení, son ellas las que realmente llevan el peso". vía.

La piedad de Miguel Ángel

La piedad de Miguel Ángel. 1499. Mármol. Basílica de San Pedro, Vaticano.

Una Virgen joven, bella y piadosa cuyas vestiduras se expanden con numerosos pliegues, sostiene al Hijo muerto y que, intencionadamente, aparenta mayor edad que la Madre, en una composición triangular sosegada y llena de ternura. La juventud de la Virgen es muestra del idealismo renacentista: se trata de representar el ideal de belleza y juventud, una Virgen eternamente joven y bella.

Vasari dice de ella «es una obra a la que ningún artífice excelente podrá añadir nada en dibujo, ni en gracia, ni, por mucho que se fatigue, en poder de finura, tersura y cincelado del mármol».

En esta escultura predominan las armonías de contraste. Hay tres:

Primera armonía: Los ejes del cuerpo de Jesús (líneas quebradas) se contraponen a los pliegues curvilíneos y angulados de los vestidos de la Virgen María.

Segunda armonía: El brazo derecho de Jesús cae inerte. Éste se contrapone al brazo izquierdo de la Virgen, que esta lleno de vida y conmiseración.

Tercera armonía: Los pliegues de la Virgen con oquedades forman contrastes de claroscuro. Estos se contraponen a las superficies claras y lisas del cuerpo de Jesús, expresados en "sfumato". vía

Teoría triangular del amor de Sternberg

Teoría triangular del amor

Image:Amortriangular.png

El progreso

Angelus novus de Paul Klee. 1920. Museo de Jerusalén

Benjamin, Sobre el concepto de historia

Hay un cuadro de Klee (1920) que se titula Ángelus Novus. Se ve en él a un ángel al parecer en el momento de alejarse de algo sobre lo cual clava su mirada. Tiene los ojos desencajados, la boca abierta y las alas tendidas. El ángel de la Historia debe tener ese aspecto. Su cara está vuelta hacia el pasado. En lo que para nosotros aparece como una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única, que acumula sin cesar ruina sobre ruina y se las arroja a sus pies. El ángel quisiera detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado. Pero una tormenta desciende del Paraíso y se arremolina en sus alas y es tan fuerte que el ángel no puede plegarlas… Esta tempestad lo arrastra irresistiblemente hacia el futuro, al cual vuelve las espaldas mientras el cúmulo de ruinas sube ante él hacia el cielo. Tal tempestad es lo que llamamos progreso”. (Obras I, 2, p. 310)

Tres escuelas muy interesantes

(Helenismo).

Epicureísmo

Escepticismo

Estoicismo

"Leyes" y efectos humanos curiosos

Efecto Dunning-Kruger

Principio de Hanlon

Ley de la controversia de Benford

Ley de Godwin

Ley de Wilcox-McCandlish

Religión

Highly religious people are less motivated by compassion than non-believers

Timoteo 2:11-15:

11 La mujer debe aprender con serenidad, con toda sumisión. 12 No permito que la mujer enseñe al hombre y ejerza autoridad sobre él; debe mantenerse ecuánime. 13 Porque primero fue formado Adán, y Eva después. 14 Además, no fue Adán el engañado, sino la mujer; y ella, una vez engañada, incurrió en pecado. 15 Pero la mujer se salvará siendo madre y permaneciendo con sensatez en la fe, el amor y la *santidad.

Cuestiones sorprendentes del ser humano

Marina (Las arquitecturas del deseo): ¿Por qué ha tenido ese descomunal éxito Harry Potter? ¿Y el inesperado éxito de los móviles? Porque por debajo de ellas, enlazando con nuestro sistema de expectativas y deseos -tal vez ocultos para nosotros mismos-. opera un sistema social invisible que, a su aire, conecta conceptos, emociones, valores, creencias, formando así una estructura que origina y da sentido a preferencias, sensibilidades, comportamientos que, en superficie, resultan inconexos. (15).

Es obvio que lo que pensamos y sentimos en el ámbito personal es el resultado de operaciones ignoradas por quien las está realizando. Soy el lugar de aparición de ocurrencias que sé que son mías, pero a las que asisto como espectador. De repente, como un pollito que rompiera el cascarón, aparece en mi conciencia un deseo. (p 16).

Este es el gran escándalo o el gran enigma de la naturaleza humana: somos protagonistas de una historia que hemos escrito nosotros mismos sin saberlo. Todo sucede neuronalmente ochocientos milisegundos antes de que nos demos cuenta de que está sucediendo. (p 16).

No sé lo que quiero decir hasta que lo he dicho.

Textos

Ortega y Gasset, La rebelión de la masas

El hombre de cabeza clara es el que se liberta de esas ‘ideas’ fantasmagóricas y mira de frente a la vida, y se hace cargo de que todo en ella es problemático, y se siente perdido. Como esto es la pura verdad -a saber, que vivir es sentirse perdido-, el que lo acepta ya ha empezado a encontrarse, ya ha comenzado a descubrir su auténtica realidad, ya está en lo firme. Instintivamente, lo mismo que el náufrago, buscará algo a lo que agarrarse, y esa mirada trágica, perentoria, absolutamente veraz porque se trata de salvarse, le hará ordenar el caos de su vida. Estas son las únicas ideas verdaderas: las ideas de los náufragos. Lo demás es retórica, postura, íntima farsa. El que no se siente de verdad perdido se pierde inexorablemente; es decir, no se encuentra jamás, no topa nunca con la propia realidad. Editorial Alianza, Madrid. Vía

Patricia Churchland

Sabemos a ciencia cierta que cuando mueren gran cantidad de neuronas, como en la enfermedad de Alzheimer, tienen lugar déficits de memoria, mermas en la cognición y cambios en la personalidad, así como mermas en la conciencia de lo que otra gente piensa y siente, y en la conciencia del tiempo y el lugar. Yo lo considero una especie de desvanecimiento progresivo de muchos aspectos del yo y sus capacidades, por lo que no podemos evitar pensar que la persona que antaño conocíamos y amábamos ya no está ahí. Todas las pruebas disponibles demuestran que el cerebro es necesario para las funciones asociadas a la conciencia. No sé cómo la conciencia podría sobrevivir a la muerte del cerebro, si necesita neuronas para sostenerse.

En el ámbito personal, debo decir que la compresión de que la muerte es el fin me hace sentir más sosegada ante ella de lo que me sentiría si intentara alimentar una esperanza ilusoria en algún tipo de cielo. Cuando era niña, un amigo mío que era indio americano me hizo notar una vez que sentía pena por los cristianos, porque éstos viven bajo la ilusión de un cielo mientras que él, por el contrario, podía prepararse para la muerte, transmitir las historias vitales de las personas, ayudarlas a morir mejor y aceptar el final como lo que es. Me pareció entonces que esto tenía mucho sentido, y me lo sigue pareciendo ahora.

Cita en Blackmore, Conversaciones sobre la conciencia, Vía

Anselmo de Canterbury, Proslogion

Monje junto al mar de Caspar Friedrich (1774-1840)

Así, pues, ¡oh Señor!, tú que das inteligencia a la fe, concédeme, cuanto conozcas que me sea conveniente, entender que existes, como lo creemos, y que eres lo que creemos. Ciertamente creemos que tú eres algo mayor que lo cual nada puede ser pensado. Se trata, de saber si existe una naturaleza que sea tal, porque el insensato ha dicho en su corazón: no hay Dios. Pero cuando me oye decir que hay algo por encima de lo cual no se puede pensar nada mayor, este mismo insensato entiende lo que digo; lo que entiende está en su entendimiento, incluso aunque no crea que aquello existe. Porque una cosa es que la cosa exista en el entendimiento, y otra que entienda que la cosa existe. Porque cuando el pintor piensa de antemano el cuadro que va a hacer, lo tiene ciertamente en su entendimiento, pero no entiende todavía que exista lo que todavía no ha realizado. Cuando, por el contrario, lo tiene pintado, no solamente lo tiene en el entendimiento sino que entiende también que existe lo que ha hecho. El insensato tiene que conceder que tiene en el entendimiento algo por encima de lo cual no se puede pensar nada mayor, porque cuando oye esto, lo entiende, y todo lo que se entiende existe en el entendimiento; y ciertamente aquello mayor que lo cual nada puede ser pensado, no puede existir en el solo entendimiento. Pues si existe, aunque sea sólo en el entendimiento, puede pensarse que exista también en la realidad, lo que es mayor. Por consiguiente, si aquello mayor que lo cual nada puede pensarse existiese sólo en el entendimiento, se podría pensar algo mayor que aquello que es tal que no puede pensarse nada mayor. Luego existe sin duda, en el entendimiento y en la realidad, algo mayor que lo cual nada puede ser pensado.

Cap. 2, vía

Epicteto, Disertaciones

Los hombres se ven perturbados no por las cosas, sino por las opiniones sobre las cosas. Como la muerte, que no es nada terrible -pues entonces también se lo habría parecido a Sócrates- sino que la opinión sobre la muerte, la de que es algo terrible, eso es lo terrible. Así que cuando suframos impedimentos o nos veamos perturbados o nos entristezcamos, no echemos nunca la culpa a otro, sino a nosotros mismos, es decir, a nuestras opiniones. Es propio del profano reclamar a los otros lo que uno mismo ha hecho mal; el reclamarse a sí mismo, propio de quien ha empezado a educarse; propio del instruido, el no reclamar ni a los otros ni a sí mismo. Epicteto, Disertaciones, 5.

Scheler, El puesto del hombre en el cosmos

Si se pregunta a un europeo culto qué entiende por la palabra 'hombre', casi siempre empezarán a rivalizar en su mente tres círculos de ideas totalmente inconciliables entre sí. En primer lugar, el círculo de ideas de la tradición judeocristiana: Adán y Eva, la Creación, el Paraíso y la caída. En segundo lugar, el círculo de ideas de la Antigüedad clásica en la que la autoconciencia del hombre se elevó por vez primera a un concepto de su puesto singular en la tesis de que el hombre es hombre porque posee razón, logos, Phronesis, ratio, mens, donde logos significa tanto lenguaje como capacidad de captar "el qué" de las cosas; estrechamente vinculada a esta intuición está la doctrina de que también a la totalidad del Universo le subyace una razón sobrehumana, de la que el hombre, y sólo él de entre todos los seres, participa. El tercer círculo de ideas es el círculo de ideas forjadas por la ciencia moderna de la naturaleza y la psicología genética. Según estas, el hombre sería un producto tardío de la evolución del planeta Tierra, un ser que sólo se distinguiría de sus precursores en el reino animal por el grado de complicación con el que se combinan en él energía y facultades que en sí ya existen en la naturaleza infrahumana.Estos tres círculos de ideas carecen entre sí de toda unidad. Poseemos, pues, una antropología científica, otra filosófica y otra teológica, que no se preocupan la una de otra. Pero no poseemos una idea unitaria del hombre. Por otra parte, la multitud siempre creciente de de ciencias especiales que se ocupan del hombre ocultan la esencia de este mucho más que la iluminan, por valiosas que sean (...) En ninguna época de la historia ha resultado el hombre tan problemático para sí mismo como en la actualidad. (Alba, Barcelona, 2000, pp. 33-34.)

Russell, "¿Existe un Dios?"

Si yo sugiriera que entre la Tierra y Marte hay una tetera de porcelana que gira alrededor del Sol en una órbita elíptica, nadie podría refutar mi aseveración, siempre que me cuidara de añadir que la tetera es demasiado pequeña como para ser vista aun por los telescopios más potentes. Pero si yo dijera que, puesto que mi aseveración no puede ser refutada, dudar de ella es de una presuntuosidad intolerable por parte de la razón humana, se pensaría con toda razón que estoy diciendo tonterías. Sin embargo, si la existencia de tal tetera se afirmara en libros antiguos, si se enseñara cada domingo como verdad sagrada, si se instalara en la mente de los niños en la escuela, la vacilación para creer en su existencia sería un signo de excentricidad, y quien dudara merecería la atención de un psiquiatra en un tiempo iluminado, o la del inquisidor en tiempos anteriores.

Is There a God? vía "Tetera de Russell"

Artículos

La mujer que sale de su cuerpo tres veces al día Un grupo de neurocientíficos documenta por primera vez el caso de una paciente con experiencias extracorpóreas y sin lesiones cerebrales aparentes. El fenómeno es una alucinación provocada por el mal funcionamiento de un área del hemisferio derecho.

Los tres Jesucristos de Michigan

Escritores alcohólicos

«Los niños terminales quieren saber si les van a echar de menos». Carola del Rincón Psicóloga de cuidados paliativos pediátricos. Atiende a los padres cuyos hijos van a morir y a los pequeños enfermos que ya saben lo que les espera

¿Qué hay después de la muerte? Santiago Sánchez-Migallón Jiménez.

El top 10 sobre los misterios de la mente

El inconsciente José Antonio Marina.

Médicos desconcertados por adolescente croata que despierta de un coma hablando alemán

¿Puede un cuerpo olvidarse de sí mismo? José Ángel Castaño.

La revolución neurocientífica modificará los conceptos del yo y de la realidad. Los hallazgos sobre el cerebro podrían suponer "la cuarta humillación humana", afirma el neurocientífico Francisco J. Rubia.

Princesas invisibles y ratoncitos inmortales

Vídeo

Descongelar la muerte. Web de Alcor, empresa que criogeniza. Comentario del vídeo y otros enlaces relacionados.

Humanos

Richard Dawkins - Vamos a Morir

Entrevista a Bertrand Russell sobre su ateísmo

Cine

El pequeño salvaje

El tiempo y el pensamiento (Hegel):

1. "París/Texas", de Wim Wenders. La reconciliación hegeliana de una familia despedazada: una experiencia dialéctica.

2. "El Imperio del Sol", de Steven Spielberg y "El Turista Accidental", de Lawrence Kasdan). Perdiéndose para encontrarse.

3. "Hiroshima, Mon Amour", de Alain Resnais. La temporalidad es inseparable de la imagen.

Blade Runner.

Materiales complementarios

Rostros de personas

Poemas: Sobre la muerte, sin exagerar de Wislawa Szymborska.

No volveré a ser joven de Gil de Biedma.

Viñeta: La Concepción

Ruta del MEC: La reflexión filosófica sobre el ser humano

Cuadro: "¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿A dónde vamos? Paul Gauguin. 1897

Cuadro: Un cerebro oculto en la Capilla Sixtina

Web: Fotógrafo "del tiempo" Ádám Magyar

Gráfica: Mapa cultural del mundo

Estadísticas: WorldMeters

Bibliografía

Honderich, "Seres humanos" en Enciclopedia Oxford de Filosofía, Tecnos, Madrid, 2008.

Herramientas personales