Metro

Si uno vive en la parte más occidentalizada de Teherán, es decir, en el norte, y quiere darse una vuelta por el Gran Bazar, debe hacer lo siguiente:

1. Coger un «concho» (uso el nombre dominicano, ya que desconozco la palabra en farsi para referirse a un taxi compartido por más personas, aunque en Irán no se aprieten tanto como en el caribeño país).

2. Al llegar a la plaza importante más cercana, coger otro concho que le siga llevando hacia el sur hasta la siguiente plaza más próxima, donde se toma otro carro de concho hasta llegar a la estación de metro situada más al norte de la ciudad.

3. Entrar al metro.

4. Situarse en la zona de hombres para entrar en los vagones de idem. Nota: si se es hombre y va acompañado de mujer ésta puede ir también en el vagón de los hombres; si la mujer va sola o con otras mujeres jamás deberá sobrepasar la cinta divisoria de géneros. En los autobuses, aunque se vaya con una mujer, ésta deberá irse al final. Creo que Teherán tardó tanto en tener metro para dirimir la legislación acerca de como transportar a las damiselas sin que constituyan una amenaza para el equilibrio espiritual de los hombres.

5. Esquivar las miles de personas que se aglutinan en la salida del metro.

6. Se puede ahorrar mucho tiempo, agobios, tensiones y sudores si se va en un taxi solo, previo pago de 3 dólares, lo cual no está nada mal para 40 minutos de viaje.

7. Disfrutar del gigantesco Gran Bazar de Teherán, a poder ser con buenos amigos que sepan regatear. Gracias a ellos esta tarde me llevé por un buen precio unas bolsas de té y café persas, así como una cafetera. Las alfombras las dejaremos para más adelante.


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *