Terrorista

Desde la perspectiva de un profesor de enseñanza secundaria que soy me ha gustado mucho el último libro del gran John Updike, Terrorista, en el que describe el proceso psicológico de un adolescente que le lleva a intentar cometer una masacre en la gran ciudad para castigar a los infieles.

Las manipulaciones que sufre el joven, buen estudiante y devoto religioso capaz de sortear todas las tentaciones mundanas, con las interpretaciones coránicas que le comenta el sheij de su mezquita, incitan a Ahmad, que así se llama el adolescente, a encontrar el sentido de la existencia convirtiéndose en herramienta de Alá matando a quienes no creen en Él.

Más allá de maniqueísmos y juicios de valor apresurados, este libro explica el proceso por el que, sospecho que en estos momentos, cientos de jóvenes en busca del sentido de la vida, se entregan a manipuladores enfermos para cometer los más horrorosos de los actos.

Asignaturas como «Educación para la ciudadanía» (bien explicada por un buen profesor que aplique, por ejemplo, la metodología de la «filosofía para niños«) quizá habría reconducido el sendero asesino de este estudiante norteamericano, hijo de madre soltera y promiscua.

Como siempre, les dejo con algunas citas:

Es un espectáculo ver a los profesores, cristianos débiles y judíos que no cumplen los preceptos de su religión, enseñando la virtud y la templanza moral, pero sus miradas furtivas y voces huecas delatan su falta de convicción. (p 11).

La religión mantiene a Ahmad alejado de la droga y los vicios, aunque también distante de sus compañeros y de las asignaturas del curso. (p 15).

Mi padre sabía muy bien que casándose con una ciudadana americana, por muy dejada e inmoral que fuese, lograría la nacionalidad estadounidense, y así fue, pero lo que no logró fueron ni los conocimientos prácticos ni la red de conocidos que le conducen a uno a la prosperidad en este país. (p 43).

La mayoría del personal de seguridad era de alguna minoría, y muchas mujeres, sobre todas las mayores, se espantaban al ver la intrusión de unos dedos negros o morenos en sus bolsos. (p 54).

Acostumbrado a que los fieles permanezcan en el suelo, en cuclillas o arrodillados, recalcando la altura de que Dios ostenta sobre ellos, Ahmad se siente, incluso sentado, tan alto que le parece una blasfemia, lo que le produce cierto mareo. La actitud cristiana de acomodarse perezosamente con las espalada recta, como en un espectáculo, da a entender que Dios es un artista que, cuando deja de entretener, puede ser relevado en el escenario por el siguiente número. (p 60).

Mi profesor en la mezquita cree que las huríes de oscuros ojos rasgados simbolizan una dicha que no se podría consebir sin imágenes concretas. Centrarse en esa imagen y ridiculizar al islam por ella es típico del Occidente obsesionado con el sexo. (p 81).

Para él los alborotadores son los profesores, mundanos, cínicos y comprometidos tan solo con la paga a final de mes, las jornadas reducidas y las vacaciones de verano. (p 95).

Ahmad no se siente cómodo del todo con su maestro; no obstante, como exigen el Corán y los hadices, lo venera. (p 112).

Uno se llega a plantera seriamente si la gente merece vivir, si los que idean las masacres de Ruanda, Sudán e Irak no anadarán en lo cierto. (p 150).

En una guerra entre un ocupante imperialista y el pueblo que realmente vive ahí, el pueblo será quien finalmente gane. Conocen el terreno. Sejuegan mucho más. No tienen ningún otro lugar a donde ir. (p 196).

Todo el mundo es inocente: la gente que saltaba de las torres era inocente, Geroge W. Bush es inocente, un borracho rehabilitado y simple de Texas que ama a su adorable esposa y a sus disolutas hijas. Aun así, el mal se las arregla para surgir de toda esta inocencia. Las potencias occidentales nos roban el petróleo, ocupan nuestras tierras. (p 202).

No es algo que pertenezca en exclusiva a la derecha cristiana, al fiscal general Ashcroft y los servicios religiosos matutino con su tropilla de nostálgicos de Washington D. C. También lo puedes ver en Ahmad. Y en los musulmanes negros. la gente quiere volver a los sencillo: blanco y negro, bueno y malo…; y las cosas no son tan simples. (p 221).

Más formación, teme, podría debilitar su fe. algunas dudas que le habían surgido en el instituto podrían terminar siendo irreversibles en la universidad. (p 233).

Es víctima de la exaltación tenue de las cosas que terminan. Tiene que mantener la cabeza fría e imaginarse a sí mismo como una herramienta de Dios: frío, duro, firme y con la mente en blanco, como debe ser una herramienta. (p 304).

COMPRAR EL LIBRO

Más información:

Entrevista a Updike en «El país» (1 de julio de 2007)

El síndrome Chéjov

Wikipedia

World Socialist

NOTICIA RELACIONADA (19/7/2007):El líder religioso de la mezquita de la M-30 asegura que intenta orientar a estos jóvenes «en el terreno de ideas» desde su mezquita

ACTUALIZACIÓN 27 de enero de 2009

Hoy ha fallecido Updike. Descanse en paz.

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Comentarios

4 respuestas a «Terrorista»

  1. No se esfuerce. EpC es una asignatura para adoctrinar y asegurarse de que en unos años todos los chicos votarán progre. A otro perro con ese hueso. Objetaremos.

  2. Avatar de danieloso
    danieloso

    A estas fechas, considero los video juegos tipo (simuladores de asesinato) mas peligrosos que las tendencias religiosas. (Ver caso de virginia)

  3. Alguien ha mandado un comentario muy ofensivo en este posteo (obviamente lo he tenido que borrar) desde 217.218.67.250 IR IRAN, ISLAMIC REPUBLIC OF TEHRAN TEHRAN ENGLISH NEWS. Agradecería a esa persona que explicara lo que quiere decir de forma más educada y razonando las críticas (que no sé si son contra mí o contra alguno de los comentaristas).

  4. Me has convencido. Ya he encargado el libro y me llegará a casa dentro de un par de días.

    Gracias por la recomendación

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