Raúl González Bórnez

Me alegra comprobar que mi mediación haya llegado a buen puerto para que el periódico «El mundo» publique un reportaje titulado «Un aytola madrileño en el país de Jomeini» sobre mi amigo el ayatoleslam Raúl González Bórnez. No se la pierdan.

Invité el año pasado a Ya´far Raúl González a mi instituto para que debatiera con mis alumnos y otros representantes políticos y religiosos sobre eso que se ha dado en llamar «Alianza de civilizaciones». Pueden ver los aplausos que recibió el teólogo chií y, sobre todo, su discurso brillante en la web que hicimos sobre dicha mesa redonda.

No he escrito nunca sobre él por no meterle en líos (en Occidente los mass media incitan a que la gente confunda a los teólogos chiíes con los terroristas) pero dado que ya ha salido parte de su biografía en «los papeles» escribiré algunas palabras.

Tuve la ocasión de departir con él numerosas horas, principalmente aquellas que pasamos en mi coche durante los 500 kilómetros que separaban, entre la ida y la vuelta, mi centro educativo de Madrid. Durante ese tiempo constaté que Raúl González es un auténtico filósofo. Sus conocimientos sobre filosofía occidental y oriental son rigurosos, con una base marxista que contrasta con su condición de teólogo o «mulá» (no es partidario de llamarle «clérigo» porque esta figura no existe en el Islam).

Dos libros imprescindibles he leído gracias a su recomendación: La Baghavad gita y el Informe Lugano, ambos enriquecedores porque dan una visión rompedora de la «realidad celestial» y de la «terrenal». No en vano, aunque Raúl González sea chií, en él parecen confluir todas las religiones y es un activo denunciante de las tropelías que organiza Estados Unidos en Oriente Próximo.

Su respeto máximo por el hecho religioso en todas sus formas (su mujer es católica y sus padres ateos) y su talante dialagonte le alejan de todas esas imágenes de mulás «malos» con que nos contaminan los medios de comunicación.

Muestra una gran conmiseración por el dolor humano y es un intelectualista moral. Fuma demasiado aunque su aspecto es saludable. Es muy tranquilo, elocuente, seguro de sí mismo. Tiene don de gentes. Es partidario de la paz y desprecia todo tipo de violencia aunque no dudaría en tomar las armas en legítima defensa (los enormes cartelones de Teherán muestran mulás que fueron héroes de guerra).

Podría escribir mucho más, pero eso merece un libro. Mis mejores deseos para Ya´far Raúl González Bórnez.

NB. Recuerden también que el sábado 5 de abril saldrá una entrevista en «Yo dona», suplemento de «El mundo», a la hija de Jomeini, en la que ha colaborado mi ex alumna Mahboubeh.


Comentarios

2 respuestas a «Raúl González Bórnez»

  1. Gracias Rafael por este articulo. Me parece sumamemnete interesante. Despues de la vuelta de Irán he venido maravillado por este pais por sus grandezas, sus paradojas y tambien por sus miserias.

    Tengo ganas de volver otra vez. El contacto con Shirin fue estupendo, son realmente agradables.

  2. Me alegro Espaliu. Irán es mágico y Shirin una excelente persona.

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