En estos momentos el silencio es sepulcral en mi instituto. Hoy no han venido los estudiantes, salvo los de sexto que realizan otro de los exámenes para poder acceder a la Universidad. Los nervios contenidos previos a la entrada en el aula han pasado. El viernes habrá más exámenes, y el mes que viene. Comparadas con esta meticulosidad y rigor en la evaluación checa, las pruebas de acceso a la universidad (PAAU) de España se quedan en una simple broma, un trámite gracioso, una excusa para estar un rato con los compañeros de clase.

Ahora que casi hay cuatro millones de parados en España (actualización) el sistema educativo volverá a servir de muro de contención para el acceso al mercado de trabajo, con lo que los requisitos para superar los cursos se endurecerán. Está claro que en época de crisis los alumnos se esfuerzan más. ¿Acaso hay otra función en el sistema educativo distinta a la de regular el flujo de trabajadores?


Comentarios

5 respuestas a «Más exámenes»

  1. Hola Rafael: me parece muy interesante tu reflexión acerca de la crisis y su repercusión en el sistema educativo. Planteas que con la situación económica se endurecerá la educación, sin embargo, he leído en diversos medios el planteamiento contrario: las dificultades para acceder al mercado de trabajo se traducirían en un sistema educativo que pudiera contener cuanto más tiempo mejor (para paliar del desastre a las estadísticas del paro) a los jóvenes. De ahí, un sistema educativo obligatorio más extenso que el actual (hasta los 18) y, por supuesto, con nivel más bajo para que no hubiera deserción.
    ¿Qué opinas al respecto?
    Un saludo

  2. Hola Mari Cruz:

    Cada vez se necesita gente más preparada para ejecer cualquier trabajo, de este modo quien no tenga un título mínimo lo tendrá más difícil para conseguir un empleo, especialmente en época de crisis; por tanto las familias, cuando hay crisis, presionarán a sus hijos para que estudien más y los profesores «recibiremos órdenes de arriba» para dar más suspensos para que el estudiante permanezca más tiempo entre las aulas y no colapse el mercado de trabajo; los padres ya no podrán protestar tanto por miedo efectivo a que su hijo no apruebe nunca, y el mal comportamiento y la holganza se atenuarán. Quien deserte estará condenado, en esta época de desempleo, a una marginalidad «no subvencionada» ya que a diferencia de la época de bonanza no habrá tanto dinero para la «sopa boba». Y eso no lo desea nadie.

    Un saludo cordial

  3. Avatar de Paco Albert
    Paco Albert

    Al leer esta verdad asumida pero olvidada que comentas sobre el concepto y función del sistema educativo (¿somos cómplices?) se me muestra con claridad que el planteamiento utilitarista del plan Bolonia es una evolución natural de aquél. Un idea ya contenida desde hace tiempo en la forma de entender la Educación Institucional.

    Buena reflexión

  4. Gracias Rafael por tu respuesta y tu reflexión. Me trae sentimientos encontrados: por un lado, esperanza en una mejora de la calidad y el prestigio de la educación, pero a la vez, rechazable porque el fin no justifica los medios, y en el fondo siempre late un interés económico y no un verdadero prestigio de la educación, por no comentar la utilización del alumnado…largo tema para debatir.
    Aunque sigo sin ver en la sociedad ni en las políticas educativas un cambio en este sentido: la nueva ley de Bachillerato por ejemplo, que permite pasar de 4º de ESO a BAchillerato con asignaturas pendientes…
    De nuevo, un saludo

  5. Hola Mari Cruz: El Tribunal Superior acaba de desestimar la propuesta del PSOE sobre los alumnos de bachillerato que puedan pasar de curso con más de tres asignaturas suspensas. Tiene sentido en el contexto de la crisis. http://www.abc.es/20090310/nacional-sociedad/anulan-posibilidad-cursar-materias-200903101639.html

    Gracias por tu comentario Paco Albert.

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