La clave del éxito educativo es transmitir a los estudiantes entusiasmo por la sabiduría. Muchas veces los profesores no somos conscientes de ello y nos entregamos a soporíferos discursos llenos de nada, que poco aportan al estudiante y que más que apasionarle por el saber le alejamos de él.

Sin embargo, de vez en cuando, uno se encuentra con personas especiales que hacen que uno abra los ojos de nuevo, recupere el camino de la excelencia y vuelva a comprender en qué consiste el oficio de educar. En el gremio de los profesores se encuentran de vez en cuando, pero también, por supuesto, en otras profesiones.

El pasado mes de junio fui con mis estudiantes checos a recorrer el norte de España en lo que fue un viaje que jamás olvidaremos. La clave del éxito fue Luboj, el conductor del autobús, con su eterna sonrisa y su disponibilidad absoluta para ayudar a los estudiantes y sacarles una sana carcajada cuando menos se lo esperaban.

Recuerdo ahora con nostalgia el  día que se introdujo un enorme insecto en el autobus y, mientras todos estábamos asustados,  él lo cogió quedamente con sus manos y nos explicó sus características mientras recorría su brazo; después lo dejó libre. También nos hablaba sobre sus múltiples viajes por la geografía europea en su autobús de dos plantas, en lo que eran estupendas clases de geografía. Muchas más cosas aprendimos de él.

Hoy recibo un correo electrónico de mi ex alumna Tereza en el que me dice que Luboj ha tenido un inesperado ataque al corazón y ha fallecido. En la fotografía le pueden ver sosteniendo a mi ex alumna Michaela. La imagen dice todo lo que yo quería expresar.

Descanse en paz.

Luboj, el conductor del autobus, levantando a mi alumna Michaela


Comentarios

4 respuestas a «El entusiasmo»

  1. Sí, Rafael: Bueno es recordarlo!

  2. Avatar de Elena Porcel
    Elena Porcel

    Magnifico relato,muestra de que el aprendizaje está en cualquier espacio de la vida.Lo compartiré con mis colegas.Un abrazo Rafael por compartir tu experiencia

  3. Avatar de Laetitia
    Laetitia

    Soy profesora de español en Francia y acabo de descubrir su blog, ¡me interesa mucho!
    El relato de hoy es muy conmovedor…
    Que descanse en paz Luboj…

  4. Gracias por vuestros comentarios Leonor, Elena y Laetitia. Siempre es agradable saber que al otro lado alguien lee.

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