Por qué no iré a la huelga general

PASADO UN AÑO ESTE ARTÍCULO CARECE DE VALIDEZ. HE PECADO DE INGENUO. ¡NOS HAN ESTAFADO!

Sin ánimo de rigurosidad y como meras anotaciones perfectamente refutables apunto a continuación algunas razones por las que no haré huelga el próximo 29 de septiembre. Obviamente puedo estar equivocado en algunas de mis argumentaciones, así que pido por favor que se refuten con argumentos y no con insultos. No tengo problema en desdecirme de algunas de ellas si algún lector me hace recapacitar.

Porque desprecio la violencia y amo el diálogo. Hacer huelga es lo contrario del diálogo, es un acto de chantaje y extorsión al Estado social y democrático de derecho.

Porque creo en la fuerza de la argumentación y no en la de los demagogos «piquetes informativos» y manipuladoras y sectarias campañas publicitarias de los sindicalistas de izquierdas. Porque nunca he escuchado ni un solo argumento de los líderes sindicales, únicamente proclamas panfletarias, discursos breves y demagógicos, así como falaces diatribas para movilizar a las masas obreras más preocupadas por la caña de cerveza con tapa de tortilla que por el compromiso con su nación y la solidaridad entre los seres humanos, sobre todo cuando estos no tienen la suerte de trabajar.

Porque amo mi profesión de profesor y sólo pierdo el día de trabajo cuando estoy enfermo o me invitan a dar conferencias.

Porque creo necesario sindicarse, pero estimo anacrónicos los sindicatos de izquierdas o de derechas.

Porque estoy de acuerdo con Guattari cuando afirma que «en el capitalismo se producen individuos en serie dotándolos de un yo conformista e infantiloide de forma que los explotados a nivel económico se transforman ellos mismos en opresores», entendiendo que los opresores son los que proponen la huelga con el fin de oprimir a los que desean ser libres y dar rienda suelta a su fuerza creativa sin las constricciones abusivas del Estado coaccionado por los hiperconsumistas obreros.

Porque la mayoría de los que harán la huelga carecen de conocimientos económicos ni políticos y no saben lo que les conviene; simplemente hacen la huelga porque sus líderes sindicales se lo piden, cometiendo, de este modo, la falacia ad verecundiam. No se puede ir a una huelga porque hayan dicho que se podrá beber menos cervezas al mes, hay que analizar los problemas con más profundidad.

Porque aunque pertenezco a la clase obrera como todo profesor, no me siento identificado con ella ni con sus valores, en la línea de lo que ya explicaron la Escuela de Frankfurt y Ortega y Gasset. Los obreros estamos «aburguesados» y cada vez pedimos más derechos que para conseguirlos, en último término, es necesario arrebatárselos a quienes más sufren.

Porque la mayoría de los que vayan a la huelga lo harán gracias a la agresiva y demagógica campaña publicitaria de los sindicatos convocantes, no por la reflexión personal sino por una necesidad creada ad hoc similar a las que fabrican en las televisiones las empresas de jarabe como Coca-Cola o de comidas sospechosas como las de McDonnald´s.

Porque los que se deberían manifestar son los desempleados para exigir facilidades a los emprendedores, a las clases creativas, para que pongan su ingenio a funcionar y creen puestos de trabajo de calidad sin las trabas que quieren los obreros que les imponga el Estado.

Porque considero que es razonable jubilarse a los 67 años, al menos en trabajos apasionantes como el de profesor. Porque la jubilación obligatoria es una afrenta contra la libertad, el primero de mis ideales como persona. Porque nuestra generación empezó a trabajar con mucha más edad que las precedentes. Porque las jubilaciones no se pagan por nuestra cara bonita. Porque desprecio la sopa boba.

Porque es razonable la flexibilidad laboral lo cual no implica simpatizar con los explotadores de trabajadores. Permítanme practicar la empatía: si yo fuera emprendedor (uno de esos heroicos pequeños empresarios que arriesgan su tiempo y dinero y con cuyos impuestos existe el sistema educativo para el que yo trabajo) me aterraría contratar a alguien con el que prácticamente deberé convivir toda la vida haga bien o mal su trabajo, sea educado o no, sea perezoso, pícaro, sinvergüenza o no; tengamos clientes o no.

Porque no me gusta el servilismo ni el clientelismo, sobre todo el que se da en Castilla-La Mancha, por el que la izquierda se asocia a la solidaridad y la derecha a la deshumanización y, de este modo, quien no se une a la huelga es tildado irracionalmente de egoísta, fascista y esquirol.

Porque carezco de la imagen marxista y decimonónica de las relaciones entre patrones y trabajadores.

Porque los millones de españoles en el paro no van a encontrar trabajo si esta huelga tiene éxito, sino, más bien , todo lo contrario. Los sindicalistas de izquierdas piden más protección a los que todavía trabajan, dificultando, de este modo, que existan puertas abiertas a nuevos trabajadores, en lo que es un ejercicio de egoísmo que me indigna. El miedo al futuro incentiva la codicia obrera condenando al ostracismo a los que están fuera del mercado laboral.

Porque en nuestro sistema de economía globalizada para que nos paguen más (a los que ya estamos dentro) es perentorio quitárselo a los que están obligados a permanecer fuera del mercado laboral, lo cual es, de todo punto, inmoral.

Porque los asalariados poco o medianamente cualificados -como albañiles, profesores, enfermeros o limpiadores- deben, debemos, ser parcos en el gasto. Si alguien de la clase obrera tiene una excesiva compulsión por el consumo que monte una empresa; el Estado debe recompensar sólo a los mejores -aquellos que crean puestos de trabajo de calidad- y al resto asegurarles educación, seguridad y sanidad pero no vacaciones en el Caribe ni cerveza por las tardes.

Porque dar más dinero a los obreros implica quitarlo a quienes saben usarlo para crear empresas que promuevan nuevos puestos de trabajo de calidad.

Porque no tengo miedo a la libertad pero tengo muchísimo miedo al poder irracional de las masas.

Porque un bienestar excesivo de los trabajadores españoles, tal y como nos indica la balanza económica, supone un malestar excesivo de los países más pobres. Robamos sin ser conscientes de ello.

Porque, y esta es una razón de todo punto prescindible, ir a la huelga me cuesta más de cien euros, algo que es difícil permitirse con una hipoteca de la que me quedan 24 años por pagar.


Comentarios

19 respuestas a «Por qué no iré a la huelga general»

  1. Avatar de Guillermo
    Guillermo

    Hola soy un lector ocasional de tu magnificó blog. También soy profesor y no voy a hacer huelga, por razones muy diferente a las tuyas.
    Me extraña no encontrar comentarios a tus razones y por eso escribo. Las encuentro bastante… inesperadas.
    En primer lugar, creo que debe matizarse un poco qué significa calificar la huelga como acto de violencia. La huelga es un derecho para evitar una violencia mayor. Cuando se suprima toda violencia será suprimible el derecho de huelga, pues no tendrá ningún sentido su existencia. Hasta que llegue ese momento creo que no debemos calificar de violentos a los huelguistas, pues es una forma más de manifestarse. Es difícil salir de ese círculo vicioso, pero no se puede someter a una persona violentamente argumentándole que no tiene derecho a la violencia. Diríamos: “sólo yo tengo derecho a usar la violencia”, y eso creo que no es justo. Ni tampoco me parece correcto, como haces a continuación, decir que no saben lo que les conviene. Si eso es así, tampoco deberían tener derecho a voto, y debería establecerse un sistema totalitario. No sé si esa es realmente tu opinión.
    Por otra parte, yo tampoco conozco argumentos sindicales, pues no me he preocupado en conocerlos. Debemos estar atentos y no juzgar sin investigar, que no sé si es el caso. Dudo que alguien se movilice sin ninguna razón. No creo que sea un capricho de cuatro personas. Y en este sentido suena fuerte decir que los obreros están más preocupados por la caña de cerveza. Es tan poco argumentativo y tan ofensivo que suenan extrañas las advertencias previas que tú mismo haces.
    Tampoco comprendo para qué sindicarse si no hay sindicatos. Menos que pienses que pretenden un sistema económico calificado de “sopa boba”. Puede no ser viable, pero no veo justo descalificarlo de esa forma, pues es eso una descalificación, no un argumento.
    Me resulta graciosa la calificación de “emprendedores” a los empresarios. Arriesgan su dinero, justo ese dinero que no tiene el que no lo arriesga. La mayor parte de personas no nos merecemos ese título glorioso de emprendedor, pues nunca arriesgaremos nuestro dinero, por el hecho de no tenerlo.
    En cualquier caso, lo que más me sorprende es el argumento de que el mejorar el bienestar de los trabajadores implica que le estamos robando a los pobres. El emprendedor no roba porque se ha jugado su dinero, pero el trabajador que simplemente maltrecha su vida sí está robando a los más necesitados. Y se lo robamos a los más necesitados, que es lo más paradójico del caso, porque se lo quitamos a los más ricos, que tienen el don de saber usar el dinero. ¿Qué podría decir el contra de este argumento? Para mí se descalifica solo, pero mirando tus advertencias previas no lo descalificaré, creo que ya ha habido demasiadas descalificaciones gratuitas. Es posible que para generar riqueza deba concentrarse el poder, en este caso el dinero, y esclavizar a la mayor parte de la población. Pero también son posibles otros sistemas en los que la inteligencia consigan equilibrar ese poder para hacerlo sostenible. Todos sabemos que hay recursos suficiente, aunque no sepamos repartirlos. Si necesitamos de prohombres que dirijan nuestras vidas es por el fracaso de nuestra sociedad, especialmente en esa educación que tanto te gusta. Para mí, hoy en día, debemos encontrar maneras de distribuir mejor el trabajo, y con él el dinero. No tiene sentido que cada uno trabaje mucho más cuando hay tantos parados. Es cuestión de organizarse mejor.
    En resumen, me resulta sorprendente esta entrada. Lástima que no podamos discutirla porque estaremos trabajando.

  2. Rafael, sería muy largo responder a toda tu argumentación pero querría dar mi opinión sobre algunas de tus razones para no secundar la huelga.

    – Huelga no es sinónimo de violencia, chantaje ni extorsión. Es una forma de presión, al menos tan legítima como la que ejercen los poderes económicos nacionales e internacionales para modificar leyes, con la que históricamente se han conseguidos avances sociales importantes.

    – Existen multitud de argumentos sobre la mesa, al margen de vídeos demagógicos y simplistas, sobre aspectos tan relevantes como el abaratamiento y la ampliación de las causas objetivas del despido de difícil demostración práctica y el debilitamiento del control judicial y sindical.

    – Los mismos conocimientos económicos y políticos pueden tener quienes secunden la huelga como los que no. Y saben lo que les conviene tanto como los que no harán huelga. Esos argumentos puede servir igualmente para arremeter contra quienes no se movilizan.

    – No entiendo tus referencias sarcásticas a la cerveza o al consumismo de los trabajadores. Muchos de los que nos oponemos a la reforma laboral lo hacemos por una cuestión de recorte de derechos, porque creemos que no será efectiva para crear empleo y porque es fruto del interés y la presión de poderes e instituciones poco democráticos y con un bagage catastrófico en sus previsiones y recomendaciones económicas anteriores. No es una cuestión meramente económica o monetaria lo que se discute.

    – Con respecto a la jubilación, hay argumentos sólidos para oponerse a la reforma: http://blogs.publico.es/dominiopublico/1816/una-vez-mas-las-pensiones/ E igual que no estoy de acuerdo en que sea obligatoria la jubilación a los 67 creo que es un error que no se permita a las personas con trabajos poco satisfactorios y estresantes jubilarse antes.

    – No hay que tener una visión marxista ni decimonónica para ver las relaciones laborales como una situación asimétrica. Hay términos y análisis que no por antiguos son anticuados, como la ley de la gravedad. Con esta reforma se refuerza el poder del empresario con el que no estoy de acuerdo. Y ya existen mecanismos para poder echar a alguien por vago. La cuna sigue importando en nuestros días e influyendo en la calidad y esperanza de vida. Y seguirá ocurriendo mientras no exista una igualdad de oportunidades mayor. Además la polarización de rentas en los países de la OCDE se ha acentuado además en los últimos años.

    – Un argumento en el que insistes mucho es en el meramente económico-salarial y en el supuesto consumismo de todos los trabajadores («Dar más dinero a los obreros»). No estoy por que tengamos que cobrar mucho y consumir más, sino porque haya equidad a la hora de pagar impuestos y justicia a la hora de pagar los efectos de las crisis que no provocamos. Y que se haga un mayor esfuerzo para repartir los recursos y el trabajo que pueda crearse en el país. Defender tus derechos (que no te despidan sin justificación o cuando una empresa prevé menos ganancias el próximo año, tras posibles lustros de beneficios gracias también al trabajo de sus empleados) no implica directamente que nadie pierda los suyos.

    – Desconozco quién insulta a los que no hacen la huelga, llamándoles fascistas o egoístas, pero en todo caso no representan a nadie ni me parece una argumento válido para apoyar una reforma laboral.

  3. Avatar de anónimo
    anónimo

    «Porque dar más dinero a los obreros implica quitarlo a quienes saben usarlo para crear empresas que promuevan nuevos puestos de trabajo de calidad».

    Quizás el menos afortunado de tus argumentos.
    El dinero no se quita ni se da.

  4. Avatar de Isabel
    Isabel

    No he hecho nunca huelga por:
    Esos piquetes » informativos» amenazantes : Si vas a tu trabajo, te insultan, coaccionan y, en algunas ocasiones, han metido tanto miedo al trabajador, que el trabajador no se ha atrevido a entrar a desarrollar su jornada laboral.
    Han bloqueado cerraduras de organismos oficiales y comercios, para impedir que entren los trabajadores.
    No se sabe si el transporte público va a funcionar.
    Las consultas médicas
    Los colegios y,

    LA GUINDA: EN ESTA HUELGA PRETENDEN QUE LOS ABUELOS NO SE QUEDEN CON LOS NIETOS PARA OBLIGAR A LOS PADRES A QUE SE QUEDEN EN CASA…

    Y por último, con la crisis que tenemos encima, y el miedo que tenemos a que nos echen del trabajo ¿está bién planteada esta huelga?

    Soy una ciudadana de «a pié» y la mayoría de los ciudadanos es lo que vemos y entendemos.

    Otra cosa MUY IMPORTANTE:

    ¿Cuando se van a publicar las cuentas de los SINDICATOS? ¿Cómo emplean las subvenciones? ¿Cuanto gastan en llamadas teléfonicas a través de teléfonos fijos y móviles? Comidas » de trabajo…» todo a costa de parte de nuestros impuestos…

    Más claridad y menos amenazas y coacciones.

    Saludos.

  5. Hola Guillermo:

    Intentaré responder a tus argumentos y en otro comentario los de Alfonso y otros lectores. Tu primer argumento no me vale porque es el mismo que justifica la pena de muerte, forma de violencia por antonomasia (con la huelga solo hay una diferencia de grado, ambas formas son violentas: «matar a uno para evitar más muertes futuras» es similar a tu «La huelga es un derecho para evitar una violencia mayor. «.

    A mis alumnos obligo a leer los programas políticos para que vean qué es realmente lo que les conviene votar. Así debería ser en toda la sociedad. Una sociedad en la que se vota porque un líder es más guapo que otro o dice frases demagógicas y emotivas está muy próxima al totalitarismo y muy alejada de la libertad. Por eso me dan miedo las masas y lo fácil que es manipularlas (manipularnos).

    No he encontrado ningún argumento extensamente razonado sobre el porqué de la huelga en las webs de los sindicatos convocantes: http://www.ccoo.es Si existe no lo encuentro y debería estar en la portada. Allí sólo hay consignas.

    Lo de la cerveza tiene sin duda un componente cínico, quería hacer un guiño a la postmodernidad: los bares están llenos de hiperconsumistas obreros por las tardes en vez de estar con sus familias. Obviamente estoy generalizando. No es el mejor de mis argumentos, sin duda.

    «Sopa boba» no es descalificador, aludo a esa psicología cada vez más extendida que pretende que el Estado lo dé todo sin que uno aporte nada.

    Hay gente con dinero que se lo gasta en viajes al Caribe y otra que ahorra con el fin de montar una empresa. También los hay más valientes que piden préstamos para crear su empresa. Habría que analizar por qué los bancos dan menos préstamos y a quien da el dinero.

    Si a los obreros se les paga 1300 euros en vez de 1000, y jubilaciones a partir de los 60 en vez de a los 67 años, ¿de dónde obtenemos el dinero? ¡Explotando a los demás países del mundo! Si el empresario tiene plusvalías estas estarán gravadas para que repercuta en el Estado, pero si pagamos más a los obreros ese dinero se evaporará de España: coches extranjeros, viajes al extranjero, bebidas extranjeras; el Estado maneja mejor el capital para que repercuta en beneficio de todos. No soy economista y esto que digo requiere una larga explicación, pero apunto una idea que puedes investigar…

    Otra forma de pagar más a los obreros es vendiendo muy barato nuestros productos en los países no desarrollados (lo que se hace con nuestros excedente) arruinando a los vendedores y personas de iniciativa de esos países que no pueden competir con nuestros bajos precios. Pregunta por ejemplo.de dónde vienen las subvenciones a los agricultores españoles. Es terrible

    Propones un sistema de planificación comunista para redistribuir el trabajo que es muy bonito en palabras pero que es una utopía muy dolorosa cuando se quiere llevar a la realidad. En el comunismo no se puede soñar y en el sistema en que vivimos al menos, aunque jamás cumplamos nuestros sueños, nos creemos que se pueden hacer realidad y eso repercute positivamente en la economía.

    Un saludo cordial

  6. Avatar de Anónimo
    Anónimo

    No haré ninguna reflexión sobre los argumentos. Con perdón, me parecen que están en la superficie del problema. Veamos.
    No tocan las causas de todo lo que nos sucede ni de por qué estamos hablando de esto.
    El problema se origina porque el sistema financiero internacional se resquebraja a causa de prácticas fraudulentas. Que se sepa sólo un señor está pagando por ello. Los gobiernos la han repercutido, salvo ese caso, en quienes ni tienen responsabilidad ni culpa, en los ciudadanos. Los gobiernos, que yo sepa, acuden en apoyo de los bancos, no de los ciudadanos. Me dirán que soy injusto pues, en el caso del gobierno español, se ha empeñado en mantener ayudas sociales a los parados. Bien. Valga la matización. Los trabajadores y pequeños empresarios pierden unos sus trabajos y otros, sus empresas. En mi familia se dan ambos casos.
    Los trabajadores, al no poder pagar su hipoteca, pierden su vivienda y el mecanismo –banco-justicia– ha resultado sumamente eficaz. Dan poca publicidad al número de viviendas perdidas por sus dueños a causa de su mora en la hipoteca. Pero cada historia es tan tremenda como la del que pierde su vivienda por una riada.
    Los pequeños empresarios al no poder hacer frente a sus pagos a bancos, a la SS y a Hacienda se encuentran en la misma situación. Cada pequeña empresa cerrada (tampoco hay mucha publicidad de las cifras) es una familia arruinada enganchada a un banco de por vida o con pérdida de vivienda que se ofreció como garantía o ambas cosas. Es decir, la misma ruina les ha llegado a trabajadores y pequeños empresarios. Eso no lo suelen ver los sindicatos de clase.
    Lo que he ofrecido aquí no son ni argumentos ni razonamientos. Son hechos. Que cada cual juzgue dónde están los males y sus causas y cuáles son los remedios. Algunos de los afectados que conozco han perdido toda fe en la democracia, en la justicia y en los bancos. Viven su situación como una muerte civil.
    Hablen ustedes con alguno de estos afectados. Verán cuánto se parecen sus desgracias.
    Un saludo cordial

  7. Avatar de Guillermo
    Guillermo

    Hola Rafael. Sería estéril una polémica con una cadena respuestas de comentarios. Entre otras cosas porque yo no soy ningún experto en estos temas (quizá deba ponerme al día) y por lo tanto, lo que pueda decir no será de mucha valía.
    Lo que sí me gustaría aclarar es que confundes cualquier mención a la redistribución con un sistema comunista. Nada más lejos de mis propósitos. Y eso es lo que me sorprende de tu propuesta, pues defiendes un liberalismo tan extremo que eliminas de un plumazo el estado de bienestar en el que se incluye el derecho a la huelga. Me resulta extraño, en la actualidad, planteamientos que cuestionan la conveniencia de que el estado proteja a los ciudadanos, equilibrando lo más posible sus condiciones de vida y evitando así que vivan muchos en circunstancias indignas.
    Por eso, por ejemplo, cuando dices que mi argumento también justificaría la pena de muerte es incorrecto, pues la pena de muerte atenta contra la dignidad humana. Cuantificar la violencia, en este caso es imposible, dado que rebasa el límite cuantificable. Pero en cuanto a la huelga, se está hablando de un lucha económica que en ningún caso atenta contra la dignidad de ninguna persona. Si así lo hiciera, esa huelga no tendría razón de ser. La violencia consiste en que los empresarios, esos emprendedores altruistas, intentan imponer sus condiciones, y por eso los trabajadores, aunque sea para malgastar su dinero, también tienen derecho a imponer sus condiciones. Es una lucha de compra-venta económica dentro de la legalidad. Distinguir entre buenos y malos es lo que se hacía en las pelis antiguas de vaqueros, y creo que no tiene razón de ser. Todos tenemos derecho de velar por nuestros intereses. Privarle de ese derecho sólo puede generar un violencia mayor, pues la legítima (o no) defensa tendría lugar mediante procedimientos ilegales. Cada uno tiene sus instrumentos, sus bazas, su producto en venta. Todos deben jugar con cartas su partida.
    Y como decía no son más buenos los buenos que los malos. Calificar de “sopa boba” algo, el estado de bienestar o la pretensión de mucha gente de tener más derechos, creo que es un poco ofensivo. A mí me lo parece, sobre todo después de la alusión a los bares. La “sopa boba”, nos dice el diccionario, es la vida “holgazana y a expensas de otros”. Defender mis derechos no implica querer aprovecharme de los demás o ser un holgazán. Desear una vida digna no conlleva quitársela a nadie, ni vivir de nadie. Es cierto que siempre hay alguien peor, pero también lo hay mejor. Pretender una redistribución justa no implica necesariamente hacer más pobres a los pobres. Sean de nuestro país o de otro. Por cierto, fueron los sindicatos los primeros en unirse para realizar peticiones internacionales.
    Yo no propongo ningún sistema. Entiendo que no se haga huelga. Pero no comprendo que para no hacer huelga se justifique apelando a la sinrazón de ese derecho y en general del estado de bienestar.
    Un saludo cordial

  8. […] Por qué no iré a la huelga general http://www.rafaelrobles.com/?p=3433  por el_bacilon hace 2 segundos […]

  9. Siempre te leo con atención, pues me gusta tu línea argumental. Hoy no es una excepción. Explicas correctamente mucho de lo que yo quiero expresar y no soy capaz.

  10. […] En contra: Rafael Robles – El blog de Ana Ariza […]

  11. Hola Alfonso, ahí van algunas apreciaciones. Para matizar con rigor habría que escribir un libro:

    1. Tu primer argumento cae en la falacia ad hominem «tu quoque» («tú también», «Como los poderes económicos son violentos nosotros estamos legitimados a serlo», similar a «como los asesinos matan, el Estado está legitimado a condenarlos a muerte»).

    2. No hay argumentos porque el único argumento real es cambiar la organización económica internacional. Habría que hacer una revolución y volver a construir el Estado desde abajo. Una huelga es sólo un parche que no sirve de nada. Entre hacer la revolución e intentar, como última esperanza, flexibilizar el mercado, me quedo con ésta última.

    3. Estoy de acuerdo con lo que dices de los argumentos. Yo mismo he escrito algo de lo que aviso al inicio que carece de rigurosidad. Hablo por hablar, me faltan los datos que se manejan en las cloacas del poder, me faltan conocimientos económicos e históricos, hablo por pura intuición. Quizá juzgo en el fondo por una mera cuestión de estética: prefiero la estética del abnegado trabajador enamorado de su trabajo que arrima el hombro y que no está obsesionado con que unos señores muy malos le explotan, a la de esos tipos que se dedican a tirar petardos para celebrar el inicio de la jornada de huelga y que ahora mismo oigo desde mi casa.

    4. Considero que Zapatero está rodeado de los mejores asesores y mejores cerebros de España. Hace los mismo que haría Rajoy. Izquierda Unida, aunque ahora proteste, si llegara al poder haría también lo mismo si no quisiera dejar al país hecho unos zorros por el desempleo; tú propuesta, la propuesta de IU, no garantiza en absoluto la creación de empleo pero la del PSOE, y la que haría el PP, deja lugar a la esperanza. Repito que no soy economista y que hablo por intuición.

    5. Hoy decía el de UGT que los emprendedores pueden echar a sus empleados si faltan un día por estar resfriados; decir eso es tratar de idiotas al pueblo. Aunque la ley lo permitiera, lo cual es falso, un empresario con trabajadores con experiencia desea mantenerlos, y más a medida que aumenta su cualificación. Los parados de hoy deberían estar formándose para conseguir mejores trabajos y que los emprendedores los deseen y aumenten sus salarios para retenerles..

    Un saludo cordial.

  12. Anónimo: Una vez un diplomático borracho de un país que no es europeo me dijo que las guerras de África las producen ex profeso unas pocas familias riquísimas, esparcidas por el mundo que juegan vendiendo armas y enfrentando países como si fuera un videojuego. Supongo que es una exageración de dipsómano, pero quizás haya algo de verdad en ello; ¿cómo enfrentar esto? ¿Tiene que ver con ir a la huelga o no? ¿Tiene que ver con ser de izquierdas o de derechas? ¿Tiene que ver, más bien, con una monarquía absoluta a nivel internacional para la que trabaja todo el sistema?

    ¿Qué pasaría si los gobiernos no hubieran apoyado a los bancos? ¿Estamos preparados para soportar una década de pobreza extrema por el terremoto financiero que se producirá si el Estado no interviene los bancos? ¿Nos tragamos el orgullo, les ayudamos y ya otra generación más valiente, ayudado de una tecnología perfeccionada, resolverá el problema?

    Es normal perder la fe en la democracia en tiempos de crisis, así nos lo dice la historia. Hay que hacer reformas estructurales incompatibles con el consenso de la población. La democracia funciona muy bien en época de paz y bonanza económica.

    Siento mucho el sufrimiento de aquellos a los que te refieres.

    Un saludo cordial

  13. No voy a analizar tus argumentos Rafael: algunos los comparto, otros no.
    Lo que sí me gustaría comentar es ese estado en el que se encuentra mucha gente. Yo creo que es la primera huelga general en la que mucha gente se ha encontrado en un verdadero dilema: creen tener motivos -creemos- para hacer la huelga por la actuación de este gobierno (que primero nos ha engañado con la que se avecinaba y ahora no parece que tengo muy claro salir de la situación) y, por otra parte, creen -creemos- que los sindicatos se han ido relajando en los últimos años, tienen muchos liberados que va a «vivir bien», y le hacen una huelga diferente al gobierno -que si el gobierno fuera de derechas en cuyo caso hubiera sido una huelga mucho más radical y se hubiera hecho mucho antes. Por eso esa gente, yo al menos, así lo siento, tenemos motivos para ir a la huelga, pero no la hemos hecho porque todavía estamos más cabreados con los sindicatos (en mi caso hablo de lo que conozco, que es la actuación de los sindicatos educativos en Asturias)
    Un abrazo

  14. acabo de leer esas supuestas razones de este señor para no haber ido a la huelga y simplemente son las tesis de la extrema derecha empresarial, política y mediática. Tópicos de salón, aderezados con las típicas campañas propagandísticas del miedo y las coacciones de los piquetes empresariales y policiales, esos que disparan siete tiros al aire en Getafe para impedir el derecho a la huelga. A golpe de Estado policial y empresarial.

    La ideología que usted representa es la de un fascista cavernario.

  15. Hola pdro: es un error muy grave confundir liberalismo con fascismo. En cualquier caso yo no soy liberal porque tiene un componente irracional (eso de que los mercados se equilibran ellos solos no me convence) pero sí es cierto que estoy muy, muy decepcionado con el socialismo. Entre el totalitarismo paternalista (de izquierdas -comunismo- o de derechas -fascismo-) y la libertad individual (de izquierdas -anarquismo- o derechas -neoliberalismo-) me acerco más a éste último; repito, solo me me acerco, por desprecio al primero, porque no hay una opción clara que elegir, porque hay momentos históricos para el paternalismo y otros para la individualidad y quizá ahora toque esto último.

    Hola Juanjo: Creo que si todos fuéramos más austeros nos iría mucho mejor. Como profesores que somos estamos muy bien pagados y nuestras condiciones laborales son demasiado ventajosas frente al resto de trabajadores. Nunca me quejaré de nuestra situación.

    Hola Javier: Un abrazo y gracias por tu amabilidad.

    Hola de nuevo Guillermo: El estado del bienestar es perfectamente compatible con la ausencia del derecho a la huelga. El obrero debe exigir a través de los canales jurídicos y legislativos, no con violencia y chantaje. En EEUU es un tabú lo de la huelga, diría que está prohibido (no lo sé seguro) siendo el estado del bienestar por antonomasia.

    Respecto a la dignidad, dado que parece que la mides con dinero, ¿a quien quitamos para dar a los obreros?

    Sería largo discutir el resto, es preferible hablarlo, por escrito se pierden matices.

    Un saludo cordial

  16. Avatar de Hengo
    Hengo

    Normalmente critico a la gente que no hace huelga (por cierto, soy de Castilla La Mancha), porque la mayoría de los casos que veo a mi alrededor son… absurdos. «¿Por qué no haces huelga?» «Porque no». Viva la argumentación y las decisiones razonadas. En otros casos, es aún más triste. «¿Por qué no haces huelga?». «Por que si no trabajo no como». Y sí, cierto, si no cobras no comes, pero, cariño, es que si la cosa sigue así, en unos meses ni aunque trabajes veinte horas al día comerás. Si el país se paralizase realmente durante una semanita, este mes todos apretando el cinturón, pero ya verás qué rápido nos solucionaban los problemas.
    En tu caso, iba a hacer una excepción, pues estás en contra de la huelga, pero razonadamente, y donde haya razones, allá cada uno con sus ideas. Sin embargo, luego he visto eso de que pierdes cien euros. Eres profesor… ¿funcionario? Me paso poco por tu blog, así que no tengo mucha idea de tus vueltas por el mundo y de como trabajas, si eres laboral o no. En todo caso, dentro de tu gremio se tiene, generalmente, un buen nivel de vida. Si pierdes 100 euros por no trabajar un día, mal no debes de ganar. Los profesores tienen fama de sufrir enfermedades como depresiones o estrés, pero no de problemas físicos. Es fácil trabajar hasta los 67 cuando tu trabajo consiste en sentarte en una silla ocho horas al día. No digo que sea un trabajo fácil, ya quisiera dios, pero está claro que se envejece mucho mejor cuando trabajas sentado que cuando trabajas en la obra. Si tienes un trabajo administrativo, a los cincuenta estás como una rosa, si trabajas en una fábrica lo dudo bastante. Creo que el aumento de edad de jubilación sólo debería afectar a las personas que tienen trabajos no físicos, porque a ellos (o a nosotros, ya que yo me incluyo) les desgasta menos la actividad laboral.
    Pero es que esta huelga hay que hacerla por la gente jodida, no por los que tienen trabajo de por vida. Por la gente que está en paro a los 45 años, que son parados de larga duración y que, por su edad, ya no los quieren en ningún lado. Si eres funcionario trabajas toda tu vida, ¿y si no? ¿Quién coño quiere trabajadores de 60 años? Por la gente que no tiene donde caerse muerta. Por solidaridad. Por ayudar a quienes están mal.

    Y no considero a esto «aburguesado». O al menos, no en sentido despectivo. ¿Es malo que pida que no me exploten en el trabajo? ¿Es malo que pida que el dinero que recibo a cambio, me llegue para todo el mes? ¿Es malo que pida que se haga algo por la gente que lleva 3 años intentando conseguir trabajo? ¿Es malo que me queje de que seamos los peores pagados de Europa?

    Lo de la jubilación obligatoria, pues será para los profesores. Conozco mucha gente que ha superado de lejos los 65 y sigue trabajando. En una mierda de condiciones, eso sí, pasándolo fatal por temas de salud, y con el miedo siempre a que te despidan, por que a ver quién les va a contratar a estas alturas…

    A pesar de todo, encuentro muy interesante todo lo que dices, no sólo a respecto de la huelga, si no tus opiniones en el blog. Especialmente me interesaría entender tu interés en aplicar las TIC a la enseñanza de la filosofía, nunca he estado de acuerdo con las TIC en el aula y me gustaría comprender ese punto, ¿hay algún escrito al respecto en este blog? Espero con sincero interés que algún día des una charla en Guadalajara o Madrid, me encantaría escuchar tus ideas o experiencias en persona.

    Y perdona por haber escrito un comentario casi más largo que el propio artículo.

    Un saludo.

  17. Avatar de Sonia
    Sonia

    Pues lo que permite esta reforma laboral es precisamente a los emprendedores crear puestos de escasa calidad, al contrario de lo que tu dices. Y los obreros no solo piensan en beber cerveza, a lo mejor no los conoces mucho y por eso tan poco sabes que ellos no tienen tanto vicio, entre otras cosas seguramente no se pueden permitir hipotecas tan caras como la tuya y tienen viviendas más humildes, ya que cualquier día, quien sabe, tal vez los echen a la calle puesto que cada vez se le da más facilidades al despido.

  18. […] Del mismo modo, la propuesta de movilizaciones es una invitación al caos en vez de al intercambio sosegado de argumentos. Es un mal ejemplo para los estudiantes proponer estas técnicas de negociación chantajistas. Los conflictos no se resuelven con la fuerza, sino con los argumentos y con la realidad económica. Ya lo expliqué hace tiempo. […]

  19. […] el gran fraude piramidal europeo a costa de ciudadanos ignorantes y bobalicones como yo mismo. Me engañaron una vez así que ahora se quedan sin mi voto que daré a unos ciudadanos que se han comprometido a que en el mismo acto de posesión de su cargo […]

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