Otro Irán

Otro Irán

Hoy publica el diario español La vanguardia un artículo hablando de las bondades de Irán, convirtiendo a esta noticia en noticia porque los mass media nos están acostumbrando en Occidente a las cosas feas de este bellísimo país. Disfruten el excelente artículo de la psicóloga Remei Margarit.

REMEI MARGARIT – 01/04/2006


Ese Gobierno neocon de la Administración Bush y sus adláteres, en esa huida bélica hacia ninguna parte, se ha puesto a gritar ahora – ahora que ya se ha instalado de manera clara la guerra civil en Iraq- contra Irán, otro de los componentes de su eje del mal, como si fueran preparando a la audición para otra contienda bélica.

Las imágenes que los telediarios nos transmiten inspiran un cierto temor, esas manifestaciones y griteríos de los iraníes contra Occidente, en definitiva puestos en marcha por un Gobierno elegido democráticamente, pero liderado por un hombre que se escora hacia la derecha pura y dura. Una casi simétrica respuesta a la derecha dura que gobierna al otro lado del planeta. Son manifestaciones de hombres en su mayoría, se diría que las mujeres no tienen espacio público en ellas. El fundamentalismo se atrae recíprocamente aunque se le dé nombres distintos, se alimentan el uno al otro. Y sin embargo…

Irán no es tan sólo ese griterío de una muchedumbre airada, también es cultura y de la buena. Dejando aparte, que es mucho dejar, que su periodo neolítico es más antiguo que en los países europeos, y su arte se remonta a 4.000 años antes de Cristo, con todo lo que ello conlleva, en la actualidad el cine iraní nos ha dado muestras de una maestría y sensibilidad exquisitas. Para citar tan sólo lo que he podido contemplar, la espléndida película de Abbas Kiarostami, El viento nos llevará,una metáfora actual de la comunicación-incomunicación humana, rodada en un pueblecito minúsculo del interior con las casa arracimadas unas con otras, con las terrazas que se comunican, las puertas y ventanas abiertas y la confianza en la cara de las gentes, que ofrecen lo que tienen sin pedir nada a cambio, las mujeres vestidas con las ropas de allí y sin mantos negros que las cubran, y unos periodistas llegados a la aldea para recoger el momento de morir de alguna persona célebre a la que no se ve en ningún momento; los periodistas esgrimen sus móviles, que no acaban de funcionar, el contraste entre la realidad de los que viven en el pueblo, ayudándose unos a otros, y los forasteros que buscan tan sólo una noticia y que, así y todo, reciben el apoyo cotidiano de aquellas gentes. No es una película publicitaria ni mucho menos, es un poema hecho imágenes.

Otra maravilla del cine nos la ofrece otro iraní, Mohsen Makhmalbaf, con su Gabbeh,la historia de esas pequeñas alfombras que se tejen para explicar una historia. Los paisajes, la poesía del encuentro y la distancia, las travesías en el desierto, la llamada de eros, la vejez, el color, el tiempo y los sentimientos reflejados en esa artesanía del tejer las lanas y las historias de familias con la tradición a cuestas y su manera de navegar en ella para que los individuos puedan escapar de su peso; las formas y el fondo. En esa película hay más poesía y verdad sobre las relaciones humanas que en todas las enciclopedias juntas.

Ése es otro Irán, no tiene nada que ver con esas soflamas lanzadas por los que se consideran civilizados en Occidente contra un país de sesenta y dos millones de habitantes y cuya cultura ha pasado por varias civilizaciones. Su población es persa (2/ 3 partes) y también kurda, armenia, beluchi, azerbaiyana y árabe. Si cada persona es un mundo y eso lo vemos todos los días, en una población de sesenta y dos millones de personas puede haber sesenta y dos millones de mundos. Que unos cuantos miles griten ante las cámaras no es necesariamente representativo del resto de la población.

Hay otro Irán, que es el de la cultura y la delicadeza, el que ha sido capaz de legar tanto lenguas como literatura o arte a las generaciones actuales. No es pedir mucho que se le respete.
R. MARGARIT, psicóloga y escritora

Sábado, 01 de Abril de 2006 22:01

Comentarios »

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Autor: zahra

Eso es lo qué medios de comunicación hacen a nosotros; seguramente hay personas que saben cómo pueden utilizar sus cámaras para mentir a gente o para mostrarles realidad en una manera que haría un efecto totalmente diferente .Yo pienso que la mayoría de nosotros hemos visto la pelicula ‘Trueman’s Show’ y hemos leído ‘1984’ de George Orwell …. No obstante, todavía hay personas como Kiarostami o Makhmalbaf, que utilizan sus marcos de cámaras para mostrar el reverso de la moneda; al fin, nosotros de cualquiera nacionalidad o cultura que seamos,entendemos el idioma del Arte .

Fecha: 02/04/2006 10:52.


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