Propina y sobornos

Ayer di una propina a uno de los empleados de la Universidad por facilitarnos el uso de las aulas para practicar la obra de teatro que llevaremos al escenario el próximo 10 de mayo; se puso muy contento e incluso me dio tres besos.

Hoy quise hacer lo mismo con otro trabajador de la Facultad que tras mucho hacerse de rogar nos dejó ensayar en un pequeño escenario. Al darle la «propina» la tiró al suelo bastante irritado. No sabía que se trataba de un alto cargo de la Universidad y supongo que se sintió sobornado. Tuve que pedirle perdón y lo aceptó achacando mi «insulto» a la cultura diferente de donde provengo. Él no me dio tres besos.


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