La universidad española

En el extraordinario libro Inteligencia exitosa de Robert J. Sternberg (Paidós, 2002) se cuenta el siguiente chiste:

He aquí un chiste que oí cuando fui a España a hablar a un grupo de profesores. Un mensajero llega a una universidad con un paquete especial para el profesor Torres. Pregunta al secretario del departamento y se entera de que en ese momento el profesor Torres no está, pero que se lo espera en breve. El mensajero se sienta a aguardar al profesor. Aguarda una hora, dos horas, una semana, un mes, un año, dos años, sin decir nada para no molestar a nadie. Por último, después de tres años, el departamento lo nombra profesor.

A todo el mundo le gustó el chiste y todos supieron exactamente lo que significaba. Para llegar a la cumbre en una universidad española, no hay que oír nunca nada, no hay que decir nada y, sobre todo, no hay que quejarse nunca de nada a nadie. Si no se levantan olas -si no se perturba a nadie- se está seguro de por vida. Esa es aparentemente la conducta inteligente en España.

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Comentarios

8 respuestas a «La universidad española»

  1. Bueno, las huelgas de hambre también parecen ser eficaces…

  2. Pues ya sabes Felipe

  3. Si , Felipe ? Mira que os gusta a algunos sacar el tema de contexto. En cuanto a lo que hablamos, está claro que muchos están dentro por todo tipo de motivos, menos sus méritos. Especialmente, méritos docentes (capacidad de enseñar)

  4. En la universidad y en tantos y tantos sitios. A los que ostentan el poder (digo los porque casi todos son hombres) no les gusta nada que hagas el más mínimo análisis crítico sobre nada, no se te ocurra mostrar tu desacuerdo con el poder porque entonces no llegarás nunca a ningún sitio, aunque te lo merezcas. Afortunadamente, l@s alumn@s no son tont@s y saben de qué pie cojeamos cada uno de nosotr@s.

    Un saludo, Montse.

  5. Felipe, presenta tu curriculum a la cátedra de «Dejuanalogía», de la que viven muchos más que de la Universidad.

  6. Estoy totalmente de acuerdo con Montse. Y lo más triste es que a ésos generalmente se les llena la boca con la palabra democracia. Claro, son muy demóncratas con los que les dan la razón. Y esto no tiene que ver nada con los partidos políticos, los hay de todos los colores. Son las personas. Aunque les sepa a cuerno quemado, algunas tenemos dignidad y no nos pueden quitar el derecho a expresarnos. Saludos,

  7. jajajajaj…Larra no lo hubiera dicho mejor.
    Saludos desde aquí, sentada en mi lugar.

  8. Felipe: las huelgas de hambre son muy eficaces, sobre todo ahora con las mujeres iraníes que la ponen en práctica estos días para luchar por sus derechos.

    Ramón, un saludo cordial. A ver si me pongo con tu excelente aplicación siestta.

    Pupo, ojalá haya algunos que si tengan méritos docentes. De hecho espero que los haya si no…

    Montse, totalmente de acuerdo contigo.

    Juanjo, tienes razón. Y además la tienes con gracia.

    Pilar C., así es. en torno a la palabras democracia y libertad se cometen las peores acciones antidemocráticas y antilibertad.

    Pilar M., otro saludo para ti.

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