Nos deja Carlos Portillo

Conocí al profesor Carlos Portillo hace varios años en un foro de Internet que él coordinaba sobre el filósofo Spinoza. El último mensaje que dejó en junio para dicha lista terminaba con un «estoy ocupado» que dirigía a mi buen amigo César. Ninguno de nosotros podía imaginar cuál era aquella ocupación: un maldito tumor cerebral.

Veo con profunda pena su fotografía en la ficha que tenía en nuestro equipo de trabajo Filotic. Releo sus blogs y algunos emails que intercambiamos y tomo conciencia de que ha sido una enorme pérdida para el mundo de la didáctica de la filosofía con nuevas tecnologías. También leo con recogimiento alguno de los comentarios que dejó en mi propio blog (Los niños, pozo de preguntas, incluso sin palabras. Increible diversión y dispersión…).

Su último posteo es de hace una semana, del 14 de octubre de 2007. Este es:

Causas ajenas a mi voluntad me mantendrán alejado de la publicación de posts, las discusiones de comentarios, etc. durante un tiempo indeterminado que comienza ahora. Pueden ser días, semanas, incluso meses.

Animo a las personas que os dejéis caer por aquí a ver algunos posts antiguos, visitar los enlaces por categorías… Hay algunas cosas interesantes, creo. Si comentáis, no os enfadéis porque no conteste, será porque ni siquiera pueda acercarme al ordenador.

Espero que esto dure poco, pero no sé cuanto será. Divertíos sin mí, que ya volveré a dejarme caer por la Red a descubrir que se cuenta aquí y allá.

Un saludo, hasta entonces.

Uno de sus estudiantes le ha dejado el siguiente mensaje:

Acá estamos. Vengo a traer unas palabras que hace un tiempo dejó el profe en mi blog. No vengo a devolverlas, son mías para siempre. Vengo a compartirlas, porque en su momento hicieron que mi ego se inflame. Jamás pensé que alguna cosa que yo hubiese escrito podía gustarle a alguien. Pues había uno:

«Profesor Portillo dice…

¡Qué buen post!
¿En qué cultura existes, que me mudo un rato a seguir leyendo?
Un saludo admirado.
miércoles, mayo 03, 2006 6:42:00 PM«

De vez en cuando, cuando estaba triste o bajoneado, entraba a leerla y a sonreir. A partir de ahora no será lo mismo. Hoy mi sutil sonrisa fue remplazada por lágrimas.

Y otro:

Puestos a recordar, a mi me ha hecho mucho bien una vez que me contestó con un haiku, cuando le pedí tiempo para seguir un meme

Tienes el tiempo
que tus palabras piden,
largo, eterno.

Estoy triste. Me harán falta sus palabras cada tanto, su amistad virtual (¿es que acaso la amistad no es una sola?), y su «postorrea», como él decía, que no daba tiempo a leer un post cuando ya había publicado otro.
Me hará falta.

Y su compañero Luis Fernández Navarro:

Frente a la muerte, escribió Epicuro, nosotros, los hombres, vivimos en una ciudad sin murallas.
A veces, los filósofos, decimos la verdad. Qué fácil es, Carlos, darse cuenta ahora.
Me gustaban tus dibujos de reunión, a mí que crecí con dibujos parecidos.
Me gustaba también deberte una parte de mi vocación última por la filosofía.
Me gustó compartir contigo y con los demás miembros del grupo estos últimos años en los que más cerca me sentí del filosofar y más lejos del filofilosofar, que padecimos juntos en las aulas del viejo caserón.
Sí, para nosotros, como hombres, y como filósofos, es necesario pensar en la muerte.
No para aprender a morir.
Para aprender a vivir.
Para aprender a cultivar lo que puede convertirse en grato recuerdo.
Cuantos dejaste, Carlos, son buena cura para el dolor.

Descanse en paz.


Comentarios

5 respuestas a «Nos deja Carlos Portillo»

  1. Me uno al dolor, ya que es lo único que queda. De momento.

  2. Avatar de M & Ak
    M & Ak

    Lo siento mucho

  3. Una auténtica pena y pérdida. Lo siento mucho.

  4. Vaya mal comienzo de día, Rafael.
    Hace años, cuando Carlos trabajaba como asesor en el CEP de Sevilla, yo estaba en el de Lora y trabajamos codo con codo en un proyecto que en aquel momento fue apasionante.

    Había perdido el contacto con él, retomándolo ahora a través de tu nota. Lamentable pérdida la que la educación de la Filosofía y en la Filosofía ha sufrido.
    Un abrazo, Carlos!

  5. Yo tan solo leía su blog, alguna vez le comenté bajo diferentes pseudónimos, siempre había una respuesta suya a mis palabras, y, ciertamente me hizo sentir de un pensamiento importante. Cuando al leer los comentarios en su último post, me enteré de la gran pérdida no pude por menos que llorar por ella y por no haber sido lo suficientemente valiente como para acercarme más a tanta sabiduría.
    Ánimo y fuerza para aquellos que le conocían más de cerca y a los que él amaba.
    Elvira

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