¿Para qué servimos los filósofos? de Carlos Fernández Liria

Los filósofos no sirven para nada porque hay cosas más importantes que «servir para algo». Los amantes de la sabiduría son imitadores de Sócrates que andan por ahí haciendo preguntas idiotas labrándose una fama bien merecida de inaguantables pesados. Los primeros que se molestan con ellos son los políticos presumidos a causa de los interminables porqués que chocan contra sus discursos mentirosos y vanidosos. De hecho, como arguye Fernández Líria en ¿Para qué servimos los filósofos? (Libros de la Catarata, 2012) a Sócrates no lo ajusticiaron por corromper a los jóvenes o atentar contra los dioses sino «por ser molesto y pesado» (p. 21) y por «por falta de tiempo» (p. 33).

Uno es en realidad lo que dice, puro logos, así que dialogar es un acto mucho más grave que intercambiar opiniones, lo que convierte en peligrosos a quienes verdaderamente controlan su arte. En este sentido afirma Liria que un verdadero conversador, por tanto un filósofo, es alguien irritante:

Una persona que nos impide todo el rato cambiar de tema, ir de aquí para allá en la conversación, una persona que interrumpe constantemente diciendo que no te ha entendido bien, que te expliques mejor (p. 24).

Además al filósofo no le importa la posición social de su interlocutor ni los convencionalismos sino la verdad desnuda ya que «la pretensión de la filosofía es que no haya ninguna autoridad más alta que la razón» (p. 51). De este modo «el mundo que experimentamos desde la filosofía es, sin duda, este mundo, pero visto a la luz de la Verdad, la Justicia y la Belleza» (p. 59) y es mediante el desinterés radical (la filosofía no sirve para nada) «desde el que surgen, paradójicamente, unos intereses más elevados: el interés por la Verdad, por la Justicia y por la Belleza» (p. 67). Por tanto el desinterés ha llevado al mundo «la idea revolucionaria de una república cosmopolita, en la que todos seamos libres, iguales y fraternos, es hija de la filosofía. (p. 63).

A lo largo del libro Liria irrita al stablishment con afirmaciones como «con su voto, la población festeja lo que la economía ya ha votado por su cuenta» (p. 77) o con «los jueces, los profesores, los médicos, los investigadores, si no son funcionarios, pueden ser chantajeados por los poderes económicos. Pensemos un momento en lo que pasa con los periodistas: no son -no pueden ser- sino la voz de quien les paga». (p. 118). También despierta la rabia del lector al comentar el enervante y valiente artículo de Teresa Forcades i Villa titulado «Los crímenes de las grandes compañías farmacéuticas«, así como los despropósitos del plan Bolonia que confunde «excelencia» con «calidad» para evaluar a la Universidad, según él, desde la empresa privada Thomson Reuters con criterios economicistas ajenos a la Verdad.

A pesar de que me ha interesado el tono general de su libro no comparto su excesivo aprecio por el comunismo y que culpe al capitalismo de todo tipo de desastres que más bien hay que achacar a la codiciosa naturaleza humana. Tampoco me convence que despotrique en su último capítulo contra los pedagogos, así como que desprecie a los filósofos Foucault, Deleuze, Bourdieu y Althusser. También son polémicas sus afirmaciones sobre el voto censitario o la renta básica. En cualquier caso es un libro que da mucho que pensar y que, por tanto, es preciso leer.

Para terminar me gustaría que Fernández Liria fuera entrevistado por la periodista Julia Otero, simpatizante del mensaje de la filósofa Ada Colau y a la vez publicista de un banco presuntamente criminal. Como buen filósofo -experto dialogante y pesado- habría denunciado su doble moral y a buen seguro le expulsarían de la radio; él ya tiene la experiencia.

FICHA:
¿Para qué servimos los filósofos?
Carlos Fernández Liria
PVP: 15 euros (IVA incluido)
160 páginas
Formato: 13,5×21 cm
ISBN: 978-84-8319-760-8


Comentarios

4 respuestas a «¿Para qué servimos los filósofos? de Carlos Fernández Liria»

  1. […] obstante, al igual que le ocurre al profesor Rafael Robles con otro escrito del mismo autor, no comparto todas las ideas expuestas en Educación para la […]

  2. […] obstante, al igual que le ocurre al profesor Rafael Robles con otro escrito del mismo autor, no comparto todas las ideas expuestas en Educación para la […]

  3. […] obstante, al igual que le ocurre al profesor Rafael Robles con otro escrito del mismo autor, no comparto todas las ideas expuestas en Educación para la […]

  4. […] primer grado» (saberes técnicos, políticos, matemáticos, biológicos…)” para su labor, Fernández Liria argumenta que el papel de la filosofía es no servir para nada porque “porque hay cosas más […]

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