La nueva prueba de acceso a la Universidad (PAU) de Filosofía

Hoy se ha aprobado el Real Decreto que regula la nueva prueba de acceso a la Universidad (PAU). Vamos a resolver a continuación el examen piloto que propone el Ministerio de Educación porque suponemos que será parecido en el examen real de dentro de un año. Dicho examen se puede encontrar en este enlace y también aportan esta guía de corrección.

El enunciado es el siguiente:

El examen consta de dos partes o bloques, con dos opciones cada una. Se deben elegir dos opciones, esto es, un texto y una imagen. Tanto en el Bloque I como en el Bloque II son cuatro las cuestiones que se plantean. El valor de cada cuestión es de 1 ó 2 puntos, siendo, por lo tanto, la valoración total de 5 puntos por cada bloque.

BLOQUE I. Texto filosófico. Debe elegirse un texto y contestar a las cuestiones, comunes a los dos textos.

BLOQUE II. Análisis filosófico. Se debe seleccionar una de las imágenes propuestas y contestar a las preguntas-guía ofrecidas para realizar su
análisis.

El tiempo máximo para la prueba es de 105 minutos

Procedemos a resolverlo a continuación; en primer lugar haremos los dos comentarios de texto y después responderemos a las preguntas sobre las dos imágenes (recuerden que el estudiante debe hacer solo un ejercicio de cada bloque).

Contenidos

Bloque I. Textos filosóficos

Opción A

¿Está dividido el mundo en espíritu y materia? Y suponiendo que así sea, ¿qué es espíritu y qué es materia? ¿Está el espíritu sometido a la materia o está dotado de fuerzas independientes? ¿Tiene el universo unidad o finalidad? ¿Está evolucionando hacia una meta? ¿Existen realmente leyes de la naturaleza, o creemos solamente en ellas por nuestra innata tendencia al orden? ¿Es el hombre lo que le parece al astrónomo, a saber, un minúsculo conjunto de carbono y agua, moviéndose en un pequeño e insignificante planeta? ¿O es lo que le parece a Hamlet1? ¿Acaso las dos cosas a la vez? ¿Existe una manera noble de vivir y otra vil, o son todos los modos de vida meramente fútiles? Si hay un modo de vida noble, ¿en qué consiste y como lo realizaremos? ¿Debe ser eterno lo bueno para merecer una valoración, o vale la pena buscarlo, incluso en el caso de que el universo se moviera inexorablemente hacia la muerte? ¿Existe la sabiduría, o lo que parece tal es solamente un último refinamiento de la locura?
Cuestiones como estas no hallan ninguna respuesta en un laboratorio. Las teologías han pretendido dar respuestas, todas demasiado concretas, pero justamente su precisión hace que el espíritu moderno las mire con recelo. El estudio de estos problemas, aunque no los resuelva, es misión de la filosofía.
Bertrand Russell (1945): Historia de la Filosofía Occidental. Espasa Calpe, 1971. Vol. I, págs. 11-12.

1Un ser sometido a un cuestionamiento continuo del sentido de su propia existencia, siempre en el conflicto entre la voluntad y los hechos, entre el bien y el mal.

Identifique la tesis o idea principal del texto y muestre la estructura argumental que sigue el autor/a para llegar a esa tesis. (1 punto)

La tesis central del texto de Bertrand Russell en este fragmento de su Historia de la Filosofía Occidental es que las cuestiones fundamentales sobre la existencia y el propósito no pueden ser respondidas por la ciencia, sino que son el dominio de la filosofía.

La estructura argumental que sigue Russell para llegar a dicha tesis es la siguiente:

En primer lugar el autor presenta las preguntas fundamentales. De este modo Russell comienza planteando una serie de preguntas existenciales sobre la naturaleza de la realidad, la relación entre mente y materia, el propósito del universo, la naturaleza del ser humano y la ética. Estas preguntas son de carácter filosófico y trascienden el ámbito de la investigación científica.

A continuación Russell aboga por la insuficiencia de la ciencia. El autor afirma que estas preguntas no pueden ser respondidas en un laboratorio, es decir, mediante la investigación científica empírica. La ciencia se ocupa de estudiar los fenómenos naturales y sus leyes, pero no puede abordar cuestiones metafísicas o éticas.

En tercer lugar el autor critica las respuestas teológicas. Russell menciona que las distintas teologías han intentado dar respuestas a estas preguntas, pero las considera demasiado concretas y, por lo tanto, sospechosas para el espíritu moderno. Las explicaciones religiosas suelen basarse en dogmas y creencias, no en evidencia empírica o razonamiento lógico.

Después Russell argumenta a favor de la importancia de la filosofía. A pesar de no ofrecer respuestas definitivas, Russell defiende el estudio de estas cuestiones como la misión de la filosofía. La filosofía se encarga de examinar críticamente las preguntas fundamentales sobre la existencia, el conocimiento, la moral y la realidad, utilizando la razón y la argumentación lógica.

Finalmente Russell concluye que, aunque la filosofía no resuelva estas preguntas de manera concluyente, su estudio es esencial para comprender nuestra existencia y nuestro lugar en el universo. La filosofía nos invita a reflexionar sobre los grandes misterios de la vida y a buscar un sentido más profundo más allá de las explicaciones científicas.

En definitiva, la argumentación de Russell se basa en la distinción entre ciencia y filosofía, y en la importancia de esta última para abordar las cuestiones fundamentales que la ciencia no puede responder.

¿Cuál es la pregunta filosófica que aborda el texto? (1 punto)

La pregunta filosófica que aborda el texto de Bertrand Russell es: «¿Cuál es la misión de la filosofía en relación con las cuestiones fundamentales sobre la naturaleza del universo y la existencia humana?»

Russell plantea esta pregunta implícitamente al discutir una serie de problemas profundos y fundamentales que no pueden ser resueltos por la ciencia o las respuestas dogmáticas de la teología, y concluye que la misión de la filosofía es estudiar y reflexionar sobre estos problemas.

¿Qué otra posible respuesta a la cuestión que usted ha formulado en el punto anterior puede darse o se ha dado desde la filosofía? Desarróllela. (1 punto)

La misión de la filosofía en relación con las cuestiones fundamentales sobre la naturaleza del universo y la existencia humana es abordar, explorar y reflexionar sobre preguntas que no pueden ser resueltas de manera definitiva por la ciencia empírica ni por las respuestas dogmáticas de la teología. Estas preguntas incluyen:

  • ¿Cuál es la naturaleza de la mente y la materia?
  • ¿Tiene el universo una finalidad o una unidad?
  • ¿Qué es el hombre en su esencia?
  • ¿Existe una manera virtuosa de vivir?
  • ¿Qué es la sabiduría?

La filosofía se dedica a examinar estas cuestiones profundas y complejas, manteniendo un enfoque crítico y abierto. A diferencia de la ciencia, que se basa en la observación empírica y la experimentación, o la teología, que a menudo proporciona respuestas definitivas basadas en la fe, la filosofía se esfuerza por entender y cuestionar las premisas básicas de nuestra existencia y el universo, proporcionando un espacio para la reflexión y el debate continuo.

¿Cómo podría seguir la reflexión a partir de este texto? Imagine ahora que usted es el autor/a del texto y que ha viajado al presente. Elabore una nueva versión de las tesis del texto aportando ejemplos actuales que justifiquen que sigue siendo necesaria esta reflexión. (2 puntos)

En este mundo acelerado del siglo XXI, dominado por la tecnología y la inteligencia artificial, las preguntas fundamentales sobre nuestra existencia y propósito siguen tan vigentes como siempre. ¿Acaso la conciencia es simplemente un producto de la actividad neuronal, o existe una mente que trasciende la materia? ¿Qué implicaciones éticas conlleva la manipulación genética o la creación de inteligencias artificiales conscientes? ¿Es el metaverso una nueva forma de realidad o una mera ilusión digital? ¿Cómo debemos afrontar el cambio climático y la crisis ecológica, reconociendo nuestra interdependencia con el planeta y todas las formas de vida?

La ciencia, con sus avances asombrosos, nos ha permitido explorar los confines del universo y manipular los bloques fundamentales de la vida. Sin embargo, no puede responder a las preguntas sobre el significado, el valor y la finalidad. Las neuroimágenes nos muestran la actividad cerebral asociada a la experiencia religiosa, pero no pueden determinar si existe o no una dimensión espiritual. Los algoritmos de aprendizaje automático pueden generar obras de arte bellísimas, pero no pueden decirnos qué es la belleza o por qué nos conmueve o nos sumerge en el síndrome de Stendhal.

Las respuestas dogmáticas, ya sean religiosas o ideológicas, ofrecen certezas reconfortantes, pero a menudo simplifican la complejidad de la realidad y sofocan el espíritu crítico. En una era de desinformación y polarización, la filosofía nos invita a cuestionar nuestras suposiciones, a examinar las diferentes perspectivas y a buscar la verdad a través del diálogo y la reflexión.

En este contexto, la filosofía sigue siendo indispensable. Nos ayuda a discernir entre lo real y lo virtual, lo verdadero y lo falso, lo justo y lo injusto. Nos proporciona herramientas para pensar críticamente sobre los desafíos éticos y sociales de nuestro tiempo, como la desigualdad, la discriminación y la pérdida de sentido en una sociedad cada vez más fragmentada.

La filosofía no nos ofrece respuestas fáciles, pero nos invita a un viaje de autodescubrimiento y comprensión. Nos recuerda que somos seres complejos, capaces tanto de grandeza como de crueldad, y que nuestra búsqueda de significado es una parte esencial de lo que nos hace humanos. En última instancia, la filosofía nos desafía a vivir una vida examinada, a buscar la sabiduría y a construir un mundo más justo y compasivo para todos.

Opción B

Los hombres son seres condicionados, ya que todas las cosas con las que entran en contacto se convierten de inmediato en una condición de su existencia. El mundo en el que la vida activa se consume está formado de cosas producidas por las actividades humanas; pero las cosas que deben su existencia exclusivamente a los hombres condicionan de manera constante a sus productores humanos. Además, de las condiciones bajo las que se da la vida del hombre en la Tierra, y en parte fuera de ellas, los hombres crean de continuo sus propias y autoproducidas condiciones que, no obstante su origen humano y variabilidad, poseen el mismo poder condicionante que las cosas naturales. Cualquier cosa que toca o entra en mantenido contacto con la vida humana asume de inmediato el carácter de condición de la existencia humana. De ahí que los hombres, no importa lo que hagan, son siempre seres condicionados. Todo lo que entra en el mundo humano por su propio acuerdo o se ve arrastrado a él por el esfuerzo del hombre pasa a ser parte de la condición humana.
Hannah Arendt (1958). La condición humana, Paidós Ibérica, Barcelona, 2009. Pág. 23.

Identifique la tesis o idea principal del texto y muestre la estructura argumental que sigue la autora para llegar a esa tesis. (1 punto)

La tesis central del texto de Hannah Arendt es que los seres humanos son seres condicionados por el mundo que crean y habitan.

La estructura argumental que sigue Hannah Arendt en este fragmento de La condición humana es la siguiente:

En primer lugar Arendt introduce el concepto de condicionamiento. De este modo la autora comienza estableciendo que los seres humanos son seres condicionados por naturaleza, ya que todo aquello con lo que interactúan se convierte en una condición de su existencia.

Después, Arendt argumenta que el mundo es un producto humano. Así destaca que el mundo en el que vivimos está compuesto en gran medida por cosas creadas por la actividad humana. Estas cosas, a pesar de su origen humano, adquieren una existencia propia y condicionan a sus creadores.

En tercer lugar, Arendt alude a las condiciones naturales y autoproducidas. La autora señala que los seres humanos no solo están condicionados por las condiciones naturales de la Tierra, sino también por las condiciones que ellos mismos crean a través de sus acciones y producciones. Estas condiciones autoproducidas tienen el mismo poder condicionante que las naturales.

A continuación, Arendt alude a la universalidad del condicionamiento. La autora enfatiza que todo lo que entra en contacto con la vida humana, ya sea por elección o por necesidad, se convierte en parte de la condición humana. Esto significa que, independientemente de nuestras acciones, siempre estamos sujetos a algún tipo de condicionamiento.

Finalmente, Arendt concluye que los seres humanos son seres condicionados por definición. Todo lo que existe en el mundo humano, ya sea natural o artificial, forma parte de la compleja red de condiciones que moldean nuestra existencia.

Como hemos visto, la argumentación de Arendt se basa en la idea de que los seres humanos no son seres aislados, sino que están intrínsecamente vinculados al mundo que los rodea. Este mundo, que incluye tanto las condiciones naturales como las creadas por el hombre, ejerce una influencia constante sobre nuestras vidas y moldea nuestra existencia de múltiples maneras.

¿Cuál es la pregunta filosófica que aborda el texto? (1 punto)

La pregunta filosófica que aborda el texto es: ¿Cuál es la naturaleza de la condición humana y cómo nos relacionamos con el mundo que creamos y habitamos? En otras palabras: «¿cómo y por qué los seres humanos son inherentemente seres condicionados?»

¿Qué otra posible respuesta a la cuestión que usted ha formulado en el punto anterior puede darse o se ha dado desde la filosofía? Desarróllela. (1 punto)

Los seres humanos somos inherentemente seres condicionados por múltiples factores que interactúan y moldean nuestra existencia. Esta condición surge de nuestra naturaleza biológica, social y cultural, así como de nuestra interacción constante con el entorno.

En cuanto a la naturaleza biológica, nuestro cuerpo y mente están sujetos a las leyes de la biología y la evolución. Necesitamos alimento, agua y refugio para sobrevivir, y nuestras capacidades físicas y mentales están limitadas por nuestra genética y desarrollo. Nuestras emociones y deseos también nos condicionan, influyendo en nuestras decisiones y acciones.

En cuanto al entorno social, desde el nacimiento, somos moldeados por las relaciones sociales y las estructuras culturales en las que nos desenvolvemos. La familia, la comunidad, las instituciones y los medios de comunicación nos transmiten valores, normas y creencias que condicionan nuestra percepción del mundo y nuestras elecciones.

En lo referido al entorno cultural en el que crecemos, este nos proporciona un marco de referencia para interpretar la realidad y dar sentido a nuestras vidas. El lenguaje, las tradiciones, las artes y las tecnologías que nos rodean influyen en nuestra forma de pensar, sentir y actuar.

Igualmente el entorno físico que creamos y habitamos también nos condiciona. Las ciudades, los edificios, las infraestructuras y los objetos que nos rodean moldean nuestras experiencias y comportamientos. Nuestra interacción constante con el mundo y con los demás nos condiciona de forma continua. Cada experiencia, cada encuentro, cada aprendizaje deja una huella en nuestra mente y modifica nuestra forma de ser.

En cuanto a por qué somos seres condicionados, esta condición es inherente a nuestra naturaleza humana. No podemos existir en un vacío, aislados del mundo y de los demás. Nuestra existencia está entrelazada con el entorno y con las personas que nos rodean. Esta interconexión nos permite aprender, crecer y desarrollarnos, pero también nos hace vulnerables a las influencias externas y a las limitaciones de nuestra propia naturaleza.

Reconocer nuestra condición de seres condicionados no implica negar nuestra libertad o responsabilidad. Al contrario, nos invita a tomar conciencia de los factores que nos influyen y a ejercer nuestra capacidad de elección de forma más consciente y responsable.

¿Cómo podría seguir la reflexión a partir de este texto? Imagine ahora que usted es el autor/a del texto y que ha viajado al presente. Elabore una nueva versión de las tesis del texto aportando ejemplos actuales que justifiquen que sigue siendo necesaria esta reflexión. (2 puntos)

Si bien el mundo que habitamos ha evolucionado de formas inimaginables en mi época, la esencia de nuestra interacción con él permanece constante: todo lo que tocamos, creamos o experimentamos moldea nuestra existencia.

Hoy, los algoritmos de las redes sociales dictan nuestras opiniones, los teléfonos inteligentes dirigen nuestra atención y la inteligencia artificial desafía nuestra comprensión de la creatividad y el trabajo. Estas creaciones humanas, nacidas de nuestro ingenio, ahora nos condicionan, determinando qué noticias vemos, qué productos compramos e incluso cómo nos relacionamos con los demás.

Las pandemias globales nos han demostrado nuestra vulnerabilidad a los eventos naturales y la importancia de la cooperación global para enfrentar los desafíos comunes.

En el ámbito político, las «fake news» y la manipulación de la información erosionan la confianza en las instituciones y moldean la opinión pública, condicionando nuestras decisiones democráticas. La creciente desigualdad económica y social limita las oportunidades de muchos y perpetúa ciclos de pobreza y exclusión.

La tecnología, a pesar de sus promesas de liberación y conexión, también nos condiciona de formas sutiles. La vigilancia constante, la recopilación masiva de datos y la adicción a las pantallas amenazan nuestra privacidad, autonomía y bienestar mental.

Sin embargo, este condicionamiento humano no es un destino ineludible. Como seres conscientes y reflexivos, tenemos la capacidad de cuestionar, resistir y transformar las condiciones que nos limitan. Podemos elegir desconectarnos de las redes sociales, informarnos de fuentes diversas y confiables, participar en movimientos sociales que promuevan la justicia y la sostenibilidad, y utilizar la tecnología de manera responsable y ética.

En última instancia, la condición humana sigue siendo un proyecto abierto, un proceso continuo de creación y recreación. Al reconocer y comprender los múltiples factores que nos condicionan, podemos ejercer nuestra agencia y construir un futuro más justo, equitativo y sostenible para todos. La filosofía, como herramienta de reflexión crítica y diálogo, sigue siendo esencial para iluminar este camino y guiarnos hacia una vida más plena y significativa.

Bloque II. Análisis filosófico a partir de imágenes

Al tratar de comprender el mundo y nuestro lugar en él, nos encontramos con una realidad compleja que nos plantea multitud de interrogantes acerca de su consistencia, la naturaleza del conocimiento, la verdad, la moral, el ser humano, la libertad, las identidades, la sociedad, etc. En este ejercicio se propone una imagen que sirve para iniciar una reflexión filosófica. A continuación, deberá elegir una de las dos imágenes y responder a las cuestiones que se plantean sobre ella.

Opción A

Tim Noble & Sue Webster. Dirty white trash (with gulls), 1998
Fuente: http://www.timnobleandsuewebster.com/dirty_white_trash_1998.html

Cuestiones de la opción A

Observe la imagen con atención, fíjese (o apóyese) en todos los elementos que hay en ella (composición, figuras, color, etc.) ¿Qué trata de transmitir? ¿Cómo podemos interpretar la imagen? (1 punto)

En cuanto a la composición, en el primer plano, hay un montón de basura acumulada, compuesta por diversos tipos de desechos, incluidos plásticos, latas, envases y restos de comida.

Los colores de la basura son variados y brillantes, lo que contrasta con la iluminación tenue y uniforme del resto de la habitación. La iluminación proyecta una sombra nítida en la pared blanca.

La figura central es el montón de basura, que se convierte en el foco de atención. Las sombras en la pared sugieren una actividad humana, a pesar de no haber personas físicamente presentes en la imagen.

En la parte inferior de la imagen, se observan dos aves, posiblemente gaviotas, interactuando con la basura.

En el fondo, hay una pared iluminada que proyecta una sombra que parece ser de dos personas sentadas, una de las cuales sostiene un objeto, posiblemente un teléfono móvil o una bebida.

La imagen transmite un mensaje sobre el impacto de los desechos y la basura en nuestra sociedad y el entorno. La presencia de las sombras humanas sobre la basura sugiere que nuestras acciones y decisiones están directamente relacionadas con la generación de residuos y su acumulación.

En lo referido a la interpretación filosófica de la imagen, la basura representa las consecuencias tangibles de nuestras acciones diarias. Cada objeto desechado tiene una historia y una huella que afecta al medio ambiente. Las sombras humanas sugieren una conexión ineludible entre la existencia humana y sus residuos, indicando que nuestras actividades están intrínsecamente ligadas a los efectos ambientales que producimos.

Igualmente, la imagen plantea una reflexión sobre la apariencia de desechos inofensivos que en realidad tienen un impacto significativo en el medio ambiente. Las sombras proyectadas pueden interpretarse como la «apariencia» de normalidad o indiferencia frente a la realidad tangible de la contaminación y los residuos.

Por otro lado, habría una interpretación social dado que la montaña de basura simboliza el consumismo desenfrenado y la cultura de lo desechable. Todo lo que consumimos y descartamos no desaparece; permanece y condiciona nuestro entorno. La interacción de las aves con la basura sugiere que la vida silvestre también se ve afectada por nuestros desechos, subrayando la interconexión entre todos los seres vivos y el entorno.

Finalmente, las sombras humanas pueden representar a la sociedad en su conjunto, que a menudo ignora las consecuencias de sus acciones. La basura es una realidad creada por nosotros mismos y que debemos confrontar.

En definitiva, la imagen utiliza elementos visuales para destacar la relación entre los humanos y sus desechos, invitando a reflexionar sobre el impacto ambiental y la responsabilidad que tenemos en la creación y manejo de nuestros residuos. La proyección de sombras humanas sobre la basura enfatiza cómo nuestras acciones cotidianas tienen un efecto duradero y visible en el mundo que nos rodea.

Relacione el primer plano de la imagen (basura) con las sombras que aparecen en segundo plano y conteste ¿qué sentido puede tener? ¿Con qué tipo de problemática filosófica vincula usted el contenido de esta imagen? Explique y argumente su respuesta con algún planteamiento filosófico. (2 puntos)

La relación entre el primer plano, lleno de basura, y las sombras en el segundo plano sugiere una íntima conexión entre los desechos materiales y la presencia humana que los genera. Esta composición puede tener el siguiente sentido:

En primer lugar está la cuestión de la causalidad y la responsabilidad. Las sombras de las personas proyectadas sobre el montón de basura indican que estos desechos son una consecuencia directa de la actividad humana. Los humanos, aunque no visiblemente presentes en la escena, están intrínsecamente ligados a la creación de basura. La basura no es un fenómeno aislado; es el resultado de decisiones, hábitos de consumo y acciones humanas. Las sombras simbolizan la responsabilidad de los seres humanos en la generación de residuos.

En segundo lugar plantea el sentido de la invisibilidad y la presencia. La imagen puede interpretarse como una crítica a la forma en que la sociedad percibe la basura y la contaminación. Aunque los desechos están presentes y visibles, las personas (representadas por las sombras) a menudo permanecen «invisibles» o no reconocen su impacto en el medio ambiente. Las sombras sugieren que, aunque los individuos pueden no estar físicamente presentes junto a los residuos, su influencia y responsabilidad siguen presentes.

En tercer lugar se alude al sentido de la condición humana. Este montaje subraya la condición humana como seres condicionados, donde todo lo que producimos y desechamos afecta nuestro entorno y, a su vez, nos condiciona a nosotros. La basura es un reflejo tangible de nuestras acciones y comportamientos.

Por otro lado, la imagen puede vincularse con varias problemáticas filosóficas, pero una de las más destacadas es la problemática de la responsabilidad moral y ética del ser humano frente al medio ambiente. También se relaciona con la distinción entre apariencia y realidad y la crítica al consumismo.

En primer lugar, desde una perspectiva ética, la imagen plantea la cuestión de la responsabilidad que tenemos como seres humanos respecto a nuestro entorno. Los filósofos de la ética ambiental, como Aldo Leopold y Hans Jonas, argumentan que debemos considerar las consecuencias de nuestras acciones sobre el medio ambiente y asumir una responsabilidad moral para protegerlo. Hans Jonas, en su obra El principio de responsabilidad, sostiene que en la era tecnológica, los humanos deben asumir la responsabilidad por las futuras consecuencias de sus acciones, especialmente en relación con el medio ambiente. La imagen refleja esta idea, mostrando cómo nuestras acciones presentes (la basura) tienen un impacto duradero que debemos enfrentar.

En segundo lugar, la distinción entre lo que parece ser y lo que realmente es, un tema clásico en la filosofía desde Platón, se refleja en la imagen. La apariencia de una sociedad limpia y ordenada contrasta con la realidad de los residuos acumulados. Las sombras pueden simbolizar la «apariencia» que ignoramos o no queremos ver, mientras que la basura representa la «realidad» tangible. En la alegoría de la caverna de Platón, los prisioneros confunden las sombras con la realidad. Del mismo modo, en esta imagen, podríamos estar confundiendo la ausencia visible de basura en nuestras vidas cotidianas con la inexistencia de un problema de residuos.

En tercer lugar la imagen también puede interpretarse como una crítica al consumismo y la cultura de lo desechable. Filósofos como Jean Baudrillard han analizado cómo la sociedad de consumo genera una cantidad masiva de desechos y cómo estos reflejan los valores y prioridades de la sociedad contemporánea. Baudrillard argumenta que en la sociedad de consumo, los objetos y los desechos adquieren un significado simbólico. La montaña de basura en la imagen no solo representa desperdicios materiales, sino también el exceso y la superficialidad del consumismo moderno.

A modo de conclusión, la relación entre el primer plano de la imagen (basura) y las sombras en el segundo plano tiene un sentido profundo que destaca la conexión entre la actividad humana y sus consecuencias ambientales. Esta imagen se puede vincular con problemáticas filosóficas sobre la responsabilidad ética, la distinción entre apariencia y realidad, y la crítica al consumismo, subrayando la necesidad de una mayor conciencia y responsabilidad en nuestras acciones cotidianas.

¿En qué otros ámbitos de la vida cotidiana se cuestiona el problema de la distinción entre apariencia y realidad? Busque un ejemplo y reflexione argumentativamente sobre él. (1 punto)

El problema de la distinción entre apariencia y realidad es un tema recurrente en diversos ámbitos de la vida cotidiana. Un ejemplo significativo es el ámbito de las redes sociales y la percepción de la vida de las personas.

Pongamos el ejemplo de las redes sociales, en las que las personas tienden a compartir momentos destacados y positivos de sus vidas, creando una imagen cuidadosamente seleccionada de felicidad, éxito y perfección. Sin embargo, esta representación a menudo no refleja la realidad completa de sus experiencias, que pueden incluir desafíos, dificultades y momentos negativos que no se muestran públicamente.

La apariencia creada en las redes sociales puede llevar a una percepción distorsionada de la realidad. Los seguidores pueden creer que la vida de los demás es constantemente feliz y exitosa, mientras que sus propias vidas, con sus altibajos y dificultades, pueden parecer menos satisfactorias en comparación. Esta distinción entre la apariencia (una vida perfecta en redes sociales) y la realidad (la vida real con sus complejidades) puede generar sentimientos de insatisfacción y ansiedad.

Estudios psicológicos han demostrado que la exposición continua a imágenes idealizadas en las redes sociales puede afectar negativamente la autoestima y el bienestar emocional de las personas. La comparación constante con estas imágenes idealizadas puede llevar a sentimientos de inferioridad y depresión. Por ejemplo, la «depresión de Instagram» es un fenómeno donde los usuarios de esta plataforma experimentan sentimientos de tristeza y ansiedad debido a la comparación con las vidas aparentemente perfectas de otros usuarios.

Desde una perspectiva filosófica, este fenómeno puede vincularse con el concepto de fenomenología, que estudia cómo las cosas se presentan a nuestra percepción y cómo interpretamos estas apariencias. La fenomenología, desarrollada por filósofos como Edmund Husserl y Maurice Merleau-Ponty, nos invita a cuestionar la relación entre lo que vemos (apariencia) y lo que realmente es (realidad). Merleau-Ponty, en particular, destacó la importancia de la percepción y cómo nuestras experiencias están mediadas por nuestras interpretaciones. En el contexto de las redes sociales, nuestras percepciones están fuertemente influidas por las imágenes curadas que vemos, lo que nos lleva a confundir apariencia con realidad.

Filósofos contemporáneos como Jean Baudrillard han criticado la cultura digital y el simulacro, argumentando que en la era de la información y los medios de comunicación, la simulación puede reemplazar la realidad. Baudrillard afirmó que vivimos en una era de «hiperrealidad» donde las representaciones y simulaciones se vuelven más reales que la realidad misma. En las redes sociales, la vida simulada que vemos puede parecer más real y deseable que nuestras propias experiencias, creando una brecha entre la apariencia y la realidad que afecta nuestra percepción del mundo y de nosotros mismos.

¿Con qué se relaciona la creación artística, con el mundo de la apariencia o con el mundo real? ¿Qué sentido o función cree usted que tiene una obra de arte como la de la imagen? (1 punto)

En primer lugar, la creación artística se sitúa en un espacio complejo que puede abarcar tanto el mundo de la apariencia como el mundo real. El arte tiene la capacidad de representar la realidad, reinterpretarla y cuestionarla, a menudo desdibujando las líneas entre lo que es real y lo que es una mera apariencia.

El arte puede crear ilusiones, simbolismos y representaciones que no existen en la realidad tangible. Las obras de arte a menudo juegan con la percepción y pueden presentar una visión idealizada, estilizada o completamente ficticia del mundo. Por ejemplo, el arte abstracto o surrealista, como las obras de Salvador Dalí, que presentan imágenes fantásticas y distorsionadas que no existen en la realidad cotidiana.

Pero sl mismo tiempo el arte puede reflejar y comentar directamente sobre la realidad. Muchas obras de arte documentan la vida real, los eventos históricos, las condiciones sociales y las experiencias humanas de manera directa. Por ejemplo, el realismo social en la pintura, como las obras de Diego Rivera, representa escenas de la vida cotidiana y luchas sociales con un alto grado de fidelidad a la realidad.

En segundo lugar, la obra de arte en la imagen con la pila de basura y las sombras humanas proyectadas tiene varias funciones y significados posibles.

Por un lado, la obra parece ser una crítica directa al consumismo y la cultura de lo desechable. Al mostrar una gran acumulación de basura, la obra destaca el impacto ambiental de los residuos y la irresponsabilidad en la gestión de desechos. Las sombras humanas proyectadas sobre la basura subrayan la conexión entre las acciones humanas y sus consecuencias ambientales, sugiriendo que no podemos desvincularnos de lo que desechamos.

Por otro lado, la obra invita a reflexionar sobre la condición humana y nuestra relación con el entorno. La basura, como producto de nuestra actividad, refleja aspectos de nuestra vida moderna, nuestras prioridades y nuestros valores. Las sombras humanas pueden simbolizar la omnipresencia de la humanidad y su impacto en el mundo, recordándonos que nuestras acciones tienen repercusiones duraderas.

También la obra juega con la percepción visual, utilizando las sombras para crear una conexión entre el espectador y la basura. Esto puede hacer que el espectador cuestione la diferencia entre la apariencia (las sombras) y la realidad (la basura). Este juego de sombras y luz puede ser una metáfora de cómo percibimos y entendemos nuestra propia realidad, sugiriendo que lo que vemos es solo una parte de una imagen más grande y compleja.

Así mismo, el significado de la obra tiene que ver con la educación en tanto que puede servir como una herramienta educativa, diseñada para aumentar la conciencia sobre temas importantes como la contaminación, el cambio climático y la sostenibilidad. Al presentar de manera visual y directa el problema de los desechos, la obra puede motivar a los espectadores a reflexionar sobre su propio comportamiento y considerar cambios hacia prácticas más sostenibles.

Opción B

Selçuk Erdem Fuente:
https://twitter.com/selcukerdem/status/1438588899941572613?s=20&t=SMupPjfX1mcSz33c5XK4Q

Describa la imagen y analice los elementos filosóficos que aparecen en ella, preste atención a la composición, al color, a las figuras u otros aspectos que puedan ser significativos. ¿De qué modo podemos interpretar la imagen? ¿Qué trata de transmitir? (1 punto)

La imagen muestra una caricatura de un rinoceronte que está pintando en un caballete en un paisaje de sabana al atardecer. Hay varios elementos en la imagen:

El rinoceronte está sosteniendo una paleta de pintura y un pincel, con una expresión de concentración y satisfacción. Delante de él hay un caballete con un cuadro que está pintando, y en el suelo hay otras dos pinturas terminadas.

Las pinturas que ha realizado el rinoceronte muestran paisajes, pero en cada uno de ellos, la representación principal es su propio cuerno, visto desde diferentes ángulos y en diferentes entornos. Un cuadro muestra el cuerno del rinoceronte en un paisaje con un sol, otro en un entorno con árboles y un tercer cuadro en lo que parece ser una especie de lago.

La escena tiene un fondo de sabana africana con árboles y colinas bajo un cielo anaranjado, sugiriendo el atardecer. El suelo tiene algunos utensilios de pintura, como tubos de pintura y un cubo.

La imagen está dividida en dos planos: el rinoceronte y su actividad artística en el primer plano, y el paisaje de la sabana en el fondo. Los cuadros del rinoceronte ocupan un lugar central, destacando su visión y perspectiva del mundo.

Los colores cálidos del atardecer crean un ambiente sereno y contemplativo, que contrasta con los colores más neutros y claros de las pinturas y del rinoceronte.

En cuanto a las figuras y sus significados, el rinoceronte representa la subjetividad del artista y cómo su percepción del mundo está influenciada por su propia naturaleza y características. El hecho de que el rinoceronte pinte su cuerno en cada cuadro puede simbolizar la tendencia humana a centrarse en sí mismo o a interpretar el mundo desde una perspectiva egocéntrica.

Por otro lado, las pinturas reflejan la percepción subjetiva del rinoceronte, donde su cuerno, una parte integral de su identidad, es el foco principal en diferentes contextos. Esto sugiere la idea de que cada individuo interpreta el mundo a través de sus propias experiencias y características únicas.

En lo referido a la interpretación filosófica, la imagen ilustra cómo nuestra percepción del mundo está mediada por nuestras propias características y experiencias. Igual que el rinoceronte ve su cuerno en todo lo que pinta, los humanos tienden a interpretar la realidad a través de su propia subjetividad. Esta idea se relaciona con la teoría fenomenológica de Edmund Husserl, que sostiene que toda percepción está influenciada por la perspectiva del sujeto.

Del mismo modo, la repetición del cuerno del rinoceronte en cada cuadro puede simbolizar el egocentrismo, donde todo se ve desde la perspectiva del «yo». En filosofía, esto puede vincularse con la crítica al antropocentrismo, donde los humanos interpretan el mundo y la naturaleza a través de una perspectiva centrada en el ser humano.

También se puede apreciar que la creación artística en esta imagen muestra cómo el arte puede ser una proyección de la identidad del artista. Cada cuadro no solo representa el entorno, sino también cómo el artista se ve a sí mismo dentro de ese entorno. Esto recuerda a la idea de que «el arte imita la vida» y cómo cada obra de arte lleva una parte del creador, sus experiencias y su visión del mundo.

Como conclusión, la imagen del rinoceronte pintando su propio cuerno en diferentes paisajes es una poderosa alegoría sobre la subjetividad, la perspectiva y el egocentrismo en la percepción y la creación artística. Nos invita a reflexionar sobre cómo interpretamos el mundo a través de nuestras propias experiencias y características, y cómo nuestras percepciones están siempre mediadas por nuestro propio «yo». Esta obra, aunque humorística y simple en apariencia, transmite un mensaje profundo sobre la naturaleza de la percepción y la identidad.

Uno de los temas sobre los que se puede reflexionar a partir de la imagen es el conocimiento. ¿Podemos conocer la realidad tal y como es? ¿Nuestros sentidos nos engañan? ¿Cómo podemos diferenciar lo verdadero de lo falso? En última instancia, ¿qué significa conocer? (2 puntos)

La imagen del rinoceronte pintando su propio cuerno en diferentes paisajes ofrece una rica oportunidad para reflexionar sobre el conocimiento y nuestras percepciones del mundo. A continuación, se abordan varios aspectos filosóficos relacionados con el conocimiento:

La imagen sugiere que nuestra percepción de la realidad está influenciada por nuestra propia naturaleza y perspectiva. El rinoceronte ve y pinta el mundo a través de su propia experiencia, destacando su cuerno en cada obra de arte.

Según la filosofía fenomenológica, particularmente en el pensamiento de Edmund Husserl, todo conocimiento está mediado por la perspectiva del sujeto. No percibimos la realidad de manera objetiva, sino a través de nuestras experiencias y contextos. Immanuel Kant también argumentaba que nunca podemos conocer la «cosa en sí» (noumeno) de manera directa, solo las apariencias (fenómenos) mediadas por nuestras estructuras mentales.

La imagen puede ser vista como una metáfora de cómo nuestros sentidos pueden limitar o distorsionar nuestra percepción de la realidad.

Filósofos como René Descartes han argumentado que nuestros sentidos pueden engañarnos. Descartes utilizó la duda metódica para cuestionar la fiabilidad de los sentidos, sugiriendo que no podemos confiar completamente en ellos para conocer la realidad. En la imagen, el rinoceronte confía en su vista y en su perspectiva, pero esta perspectiva está inherentemente sesgada hacia su propia experiencia.

La distinción entre lo verdadero y lo falso es un desafío central en la teoría del conocimiento (epistemología).

Uno de los criterios clásicos es la correspondencia, donde una creencia es verdadera si corresponde a la realidad. Sin embargo, si nuestra percepción está siempre mediada por nuestros sentidos y experiencias, esta correspondencia puede ser difícil de verificar. Otro criterio es la coherencia, donde una creencia es verdadera si es coherente con otras creencias aceptadas. En el caso del rinoceronte, todas sus pinturas son coherentes entre sí (todas muestran su cuerno), pero esto no garantiza que reflejen la realidad objetiva.

Conocer puede ser entendido de varias maneras dependiendo del marco filosófico.

La definición tradicional del conocimiento en la epistemología es la «creencia verdadera justificada». Esto significa que para que una creencia sea conocimiento, debe ser verdadera, el sujeto debe creer en ella y debe haber una justificación para dicha creencia. En la imagen, el rinoceronte tiene una creencia (que su cuerno es una parte central del paisaje), pero la justificación de esta creencia está basada en su perspectiva subjetiva.

Según los enfoques relativistas y contextuales, el conocimiento es dependiente del contexto y de la relación del sujeto con el objeto de conocimiento. En este sentido, el conocimiento del rinoceronte sobre su entorno es válido dentro de su propio marco de referencia. Este enfoque sugiere que el conocimiento no es absoluto, sino siempre relativo al observador y sus circunstancias.

La imagen del rinoceronte pintando su cuerno invita a reflexionar sobre la naturaleza del conocimiento, la fiabilidad de nuestros sentidos y la dificultad de acceder a la realidad objetiva. Nuestros sentidos y percepciones están inextricablemente ligados a nuestras experiencias y contextos individuales, lo que implica que el conocimiento siempre está mediado por estos factores.

¿En qué otros ámbitos de nuestra vida cotidiana podemos cuestionarnos el problema del conocimiento? Busque un ejemplo y reflexione argumentativamente sobre él. (1 punto)

Uno de los ámbitos más relevantes de nuestra vida cotidiana donde podemos cuestionarnos el problema del conocimiento es el consumo de información a través de los medios de comunicación. En la era digital, estamos constantemente expuestos a una avalancha de información proveniente de diversas fuentes, incluidas noticias, redes sociales, blogs, y plataformas de video. Este contexto presenta desafíos significativos en términos de distinguir entre información verdadera y falsa, así como comprender la realidad de manera objetiva.

Los medios de comunicación, especialmente en línea, a menudo presentan información que puede ser sesgada, parcial o incluso completamente falsa. La proliferación de noticias falsas (fake news) y la manipulación de hechos son problemas recurrentes. Por ejemplo, durante elecciones políticas, es común encontrar noticias y publicaciones en redes sociales que difunden información incorrecta o manipulada para influir en la opinión pública. Este fenómeno se observó ampliamente durante las elecciones presidenciales en varios países, donde se utilizaron campañas de desinformación para desacreditar a candidatos o para promover ciertos intereses.

Por otro lado, los seres humanos tienden a buscar información que confirme sus creencias preexistentes, conocido como sesgo de confirmación. Esto significa que podemos estar más inclinados a creer en noticias o información que se alinea con nuestras opiniones y rechazar aquella que las contradice. Por ejemplo, en debates sobre cambio climático, las personas pueden elegir creer en fuentes que minimizan el impacto humano en el calentamiento global si eso coincide con sus intereses económicos o ideológicos, ignorando la evidencia científica abrumadora que demuestra lo contrario.

Del mismo modo, la información a menudo se presenta fuera de contexto, lo que puede llevar a malinterpretaciones. Comprender un evento o situación requiere un análisis profundo y contextualización, que no siempre se proporciona en las noticias breves y fragmentadas que dominan los medios. Por ejemplo, las noticias sobre conflictos internacionales pueden presentar solo un aspecto de la historia, omitiendo antecedentes históricos, políticos y sociales que son cruciales para entender la situación de manera completa y precisa.

Finalmente, en los medios, la línea entre opinión y hecho a menudo se difumina. Los editoriales y comentarios pueden presentarse como informes fácticos, lo que confunde a los lectores sobre lo que es un análisis subjetivo y lo que es una noticia objetiva. Por ejemplo, los programas de noticias a menudo presentan paneles de discusión donde los analistas políticos ofrecen sus opiniones; los espectadores pueden confundir estos comentarios con hechos, afectando su comprensión de la realidad.

Las implicaciones filosóficas de esto viene relacionadas con la epistemología y la teoría del conocimiento.

La epistemología, el estudio del conocimiento, se centra en cómo obtenemos información y cómo podemos confiar en ella. En el contexto de los medios, cuestiona cómo podemos validar la veracidad de la información y qué criterios utilizamos para aceptar algo como verdadero. Filósofos como Karl Popper han enfatizado la importancia de la falsabilidad y el escrutinio crítico como bases para el conocimiento científico, principios que también pueden aplicarse al consumo de información mediática.

El filósofo Michel Foucault argumentó que el conocimiento está vinculado al poder y que las estructuras de poder influyen en lo que se considera verdad. En los medios, las organizaciones con poder (políticas, económicas) pueden controlar y manipular la información. La crítica de Foucault nos lleva a cuestionar quién controla los medios de comunicación y cómo este control afecta lo que conocemos y creemos.

A modo de conclusión y síntesis, el consumo de información a través de los medios de comunicación es un ámbito cotidiano donde el problema del conocimiento se manifiesta de manera prominente. La veracidad de la información, el sesgo cognitivo, la falta de contextualización y la confusión entre opinión y hecho son desafíos constantes que afectan nuestra capacidad para conocer la realidad de manera objetiva. Reflexionar críticamente sobre estos aspectos y aplicar principios filosóficos de la epistemología puede ayudarnos a navegar mejor el mar de información y desinformación, mejorando nuestra comprensión del mundo y nuestras decisiones basadas en esa comprensión.

¿Se puede considerar el arte como una forma de conocimiento?

Sí, el arte puede ser considerado como una forma de conocimiento, aunque diferente al conocimiento científico o lógico.

El arte nos permite conocer el mundo a través de los sentidos y las emociones. A diferencia del conocimiento racional, que se basa en la lógica y la razón, el arte nos brinda una comprensión más profunda y subjetiva de la realidad.

Las obras de arte son reflejo de la cultura y la época en que fueron creadas. A través del arte, podemos conocer las creencias, valores, costumbres y preocupaciones de diferentes sociedades a lo largo de la historia.

El arte utiliza símbolos, metáforas y alegorías para transmitir ideas y conceptos que no siempre pueden expresarse con palabras. El arte nos invita a reflexionar y a encontrar nuestros propios significados en las obras.

El arte también puede cuestionar las normas establecidas, desafiar nuestras percepciones y generar cambios sociales. A través del arte, podemos reflexionar sobre la realidad, imaginar nuevas posibilidades y promover la transformación social.

Estos son algunos ejemplos de cómo el arte nos brinda el conocimiento:

Un cuadro puede mostrarnos cómo se vestían las personas en otra época, qué paisajes admiraban o qué valores consideraban importantes.

Una canción puede transmitirnos la alegría de un pueblo, la tristeza de un amor perdido o la esperanza de un futuro mejor.

Un poema puede describirnos la belleza de la naturaleza, la complejidad de las relaciones humanas o la angustia existencial.

Una película puede hacernos reflexionar sobre temas como la guerra, la discriminación o la lucha por la justicia.


LIBROS DE FILOSOFÍA QUE LE PUEDEN INTERESAR


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *