Autor: Rafael Robles

  • Amenazas negras

    Amenazas negras

    Hoy me encontré en la gasolinera a la dependienta asustada, temblando, casi llorando. Minutos antes un borracho la agredió verbalmente y la insultó con vehemencia. El individuo ya no estaba allí porque huyó despavorido cuando la temblorosa mujer pudo llamar a la policía en un momento en que el bandido, despistado, se disponía a robar…

  • Cientos de kilómetros a pie y una nevera

    Cientos de kilómetros a pie y una nevera

    Ayer, como cada semana, llegó a mi clase una alumna nueva. Tiene dieciséis años y ha recorrido a pie Centroamérica para cumplir con el sueño familiar de alcanzar los Estados Unidos de América. Comienza su presentación diciendo —risueña como si no fuera una tragedia— que ha estado tres meses andando, y entra en detalles sonriendo con…

  • Agresividad en los pasillos

    Agresividad en los pasillos

    Tres veces por semana me toca vigilar en el pasillo durante veinticinco minutos a los estudiantes que entran y salen de clase para miccionar, ir a la oficina, al orientador o, lo más común, darse un paseo para tranquilizarse y hacer menos tediosas sus largas horas de instrucción. Esta labor policial es poco gratificante pero…

  • No te quiere

    No te quiere

    El otro día encontré a una alumna llorando amargamente en el pasillo, sentada en el suelo mientras recibía el consuelo de dos compañeros. Le pedí que diéramos un paseo para hablar y me explicó que su novio estaba muy enfadado con ella porque le habían dicho las malas lenguas que se veía con otro chico.…

  • Huyendo de la pobreza, de la violencia y del analfabetismo

    Huyendo de la pobreza, de la violencia y del analfabetismo

    Tengo alumnos cuyos padres no saben leer, ni siquiera en su lengua materna. Sin embargo ellos, sus hijos, —que muestran la amplia sonrisa de alivio que se dibuja a quien se le ha terminado la pesadilla— están sobreponiéndose a las enormes dificultades de sus progenitores y estudian con gran esfuerzo y dedicación. Valoran la educación…

  • Si no te gusta ¡lárgate de este país!

    Si no te gusta ¡lárgate de este país!

    En todos los países en los que he vivido he expuesto mis opiniones personales con cautela porque suelen ocasionar enemistades, odios e inquinas. El extranjero no tiene derecho a opinar sobre los modos de los aborígenes porque se ve enseguida expuesto a la animadversión y al desprecio. Lo recomendable, para evitar problemas, es decir sonriendo…

  • Fracasos y éxitos

    Fracasos y éxitos

    El estresante ritmo de vida que se vive en Estados Unidos hace perder la cabeza a unos cuantos. Supongo que por ello los supermercados venden painkillers en botes de cien pastillas sin necesidad de prescripción facultativa, se llenan las iglesias evangélicas de fieles que lloran mientras cantan y se pueblan las paradas de los semáforos de…

  • Adictos al trabajo

    Adictos al trabajo

    Los estadounidenses  viven en perpetuo estado de aceleración. Encuentran el sentido de la vida en el trabajo y cuantas más horas le dedican mayor plenitud alcanzan. Detecto en ellos cierto masoquismo porque parece que gozan con el estrés; cuando menos, presumen de tenerlo. Además sienten la culpa en los momentos ociosos, se enorgullecen de sus…

  • Religión y pecado

    Religión y pecado

    En lugares con estética de restaurante de comida rápida se disimulan burdeles y espectáculos de chicas que bailan desnudas. Allí no sirven carne sino carnaza. Están a la vista de todos, incluso junto a iglesias que predican con vehemencia la castidad y la continencia, pero no desentonan con el paisaje. La religiosidad extrema de los…