Autor: Rafael Robles
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¡Pelea, pelea!
Ayer me vi envuelto en una pelea entre estudiantes a la salida del instituto. Como es habitual desde tiempos ancestrales, los luchadores dirimían violentamente sus diferencias acerca de la supuesta ofensa a una chica y la defensa de su honor. Los ánimos estaban muy caldeados y algún traumatismo craneal era inminente, así que, huyendo del…
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¡La migra!
Mi alumna no podía concentrarse en la tarea asignada durante la clase. Estaba agotada y, de hecho, se durmió. La desperté con cuidado y me lo explicó muy triste: La migra había llamado a su puerta de madrugada buscando a inmigrantes indocumentados. Despertaron a ella y a su familia con malos modos para pedirles la documentación;…
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El susto gratuito
El alumno se resbaló así que la mujer que fregaba el pasillo temió perder su trabajo y, por ello, ser repatriada a su país. Tras diez segundos el estudiante comenzó a reír mientras la mujer que fregaba —inmigrante hispana, ¡cómo no!— soltaba las primeras lágrimas. —¡Es una broma! —gritó el alumno mientras se levantaba feliz de habernos…
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Si no estás conmigo
Curso tras curso hay un acoso latente entre algunos alumnos que permanece imperceptible para los profesores. Son actos microviolentos invisibles de los que solo las víctimas tienen constancia y, a veces, ni siquiera ellas son conscientes del acoso. Cuando el docente se percata de algo así lo suele pasar por alto porque da la impresión de…
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587,29 dólares
Cuando se viaja al extranjero para una larga temporada es requisito indispensable contar con un buen seguro médico, sobre todo en un país como Estados Unidos donde no compadecen a quienes no están asegurados. Aquí no se atiende al que le sobreviene una enfermedad sin estar asegurado y además, lejos de despertar el espíritu solidario, le…
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Código rojo
Hace unos días vivimos en el instituto un código rojo. A media mañana el equipo directivo transmitió por los altavoces un breve e inquietante «Código rojo, código rojo. No es un simulacro. Repito: código rojo». Después se hizo el silencio. Inmediatamente dirigí a mis treinta estudiantes a la parte trasera de la clase y les…
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El odio a la libertad
Hay estudiantes que aman tanto la libertad que necesitan sentirse oprimidos para, desde la opresión, poder soñarla, buscarla y esforzarse en alcanzarla. Siendo libres no sienten la libertad; la sienten cuando luchan por ella. En este sentido compruebo, curso tras curso, que hay estudiantes libres que se empeñan en vivir coaccionados para, supongo, dar sentido…
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Libros vigilantes
El mejor indicador para juzgar a un país es el contenido de sus librerías. Tras recorrer varias de Estados Unidos uno se percata de que es un país superficial, hiperreligioso, narcisista, arrogante, supersticioso y violento porque los estantes de sus librerías están repletos de libros de autoayuda, de doctrina protestante para el vulgo, de pomposas…

